sábado 25 de febrero de 2012

Visita al hospital

Imagino que por suerte, Gezu no había pisado nunca un hospital, hasta hace 2 días. Me dijo: "Quiero ir a ver al papa, yo nunca he estado en un hospital!" (como si fuera una aventura). Pero ver a papá con un tubo de drenaje y una vía en el dorso de la mano no le ha parecido muy agradable.
El jueves Antonio tuvo un pequeño percance con la moto, pequeña caída (ni siquiera iba a 10 km/h) que le hizo caer con tan mala suerte que ha sufrido una lesión en el codo de la cual le tuvieron que operar ayer mismo.

Y aquí estamos, ingresados y con todas las molestias que esto supone, sobretodo para él, con sus dolores, su incomodidad para todo, la baja, la posterior rehabilitación, etc.
El jueves al ir a recoger a mi hijo al cole le expliqué lo que había sucedido y allá que fuimos a hacer visita turística a un hospital y con un dibujo improvisado en cinco minutos para que papá se alegre y se mejore pronto. Sin embargo, teniendo en cuenta que se iba a quedar un par de días a dormir con sus primos lo demás es secundario, está encantado de la vida, aunque deseando que papi vuelva a casa.

Y ahora que yo descanso de hijo (a veces me lo comería para hacerle desaparecer, jeje) le echo muchísimo de menos. Y los dos ratitos que ha venido de visita he aprovechado para achucharlo bien, cosa que no puedo hacer a menudo porque es imposible tenerlo quieto entre mis brazos ni un solo minuto.
Y mañana, cuando vuelva conmigo a casita, volveré a aprovechar el momento en que se le pase el enfado por no quedarse más con sus primos, para achucharlo un poquito más.

Pero ahora voy a ocuparme de mi otro niño porque, aunque no lo puedo achuchar, sé lo que es estar en la cama de un hospital con una operación de este tipo y con el agobio y las molestias que eso supone.


Por cierto, Gezu dice que él nunca quiere tener una moto... ya se lo recordaré!!!



martes 14 de febrero de 2012

CI positivo

Ya hace días que recibimos la carta de confirmación de nuestra renovación del CI. Hasta ahora no he tenido mucho tiempo para escribirlo aquí y, por qué no decirlo, tampoco muchas ganas. No sé por qué es, no se si por agotamiento o por falta de estructura en mi vida (últimamente me centré en una sola cosa y todo lo demás era secundario, ahora tengo que retomar mi vida y ordenar prioridades nuevas... y cómo me cuesta!).
En realidad hay un montón de cosas de las que podría escribir, un montón de cosas nuevas que explicar, de alegrías, de dudas, de reflexiones, pero tengo la sensación de auténtico caos en mi cabeza.
Nos tomamos esta nueva espera con mucha paciencia, con muchísima tranquilidad; creo que va a ser a Gezu a quien le cueste más. Se pasó el domingo entero dándole vueltas a la frase "Cuando venga el hermanito o la hermanita..."; dice que quiere que venga ya, que quiere que sea un hermanita, que si va a ser más grande o más pequeña, etc... a él le va a costar...
Yo, aunque con paciencia, es una etapa que afronto desde otro lugar que la primera vez. No tengo prisa pero sí imagino si ya estará en el mundo y en qué condiciones estará, cosa que no me ocurrió la vez anterior. Aunque pensaba en él lo hacía de otra manera y aunque tenía muchas ganas de afrontar la gran experiencia de la maternidad no sabía lo que era, ahora lo sé y esto me hace sufrir un poco más por él o ella. También por mí, por si sabremos hacerlo bien, por Gezu, por si se adaptará y lo/a querrá tanto como yo deseo que lo haga. Ahora siento todas estas responsabilidades más de cerca y pienso en qué herramientas tengo para ser una buena madre para mis dos hijos. Realmente no tengo miedo pero si siento una gran responsabilidad sobre mí.
En fin, yo sigo con mis reflexiones y ordenándome, ordenando mi vida...

lunes 30 de enero de 2012

Después de la tormenta...

...y en eso estamos. Recuperándome de unas Navidades y un mes de enero agotadores. Y ahora lo puedo decir y gritar con la boca bien grande, que como me dijo el sábado mi cuñado (que trabaja en publicidad) no basta con alcanzar metas y logros, además hay que contarlo!
Pues allá voy. Ya he terminado la carrera!!!!!!!!!!!!! Después de años trabajando, de sufrimiento, de creer que no terminaría, de no ver el final, de estar a punto de terminar y no poder... de este último mes en el que he acabado exhausta y, además, de esta última semana con los nervios por la presentación... todo ha valido la pena.
En el momento de la presentación tenía preparado un gran discurso para los agradecimentos, pero no pude articular palabra en ese momento así que aprovecho ahora para escribirlo aquí.
Comencé la carrera en un momento de mi vida difícil, muy difícil. Y me lo propuse como un reto personal, vital. Si era capaz de alcanzar esa meta sería capaz de todo. Necesitaba un reto así y, sobretodo, despojarme de una temporada (años) de dolor y soledad profundos. Estaba además de vuelta a casa de mis padres y me sentía fracasada. Ellos fueron los primeros que me animaron y me apoyaron para que comenzara a estudiar a mis 30 años de edad y sin futuro. Por eso les agradezco profundamente ese primer apoyo. Al principio de estudiar comencé mi relación con Antonio y juntos hemos pasado muchas cosas, muchos momentos, algunos que imaginareis (e incluso sabeis) y otros que no se explican, pero que están. Él me ha ayudado siempre, me ha reñido incluso cuando no he tenido ganas de estudiar. Él ha sido mi apoyo más fundamental y mis muletas metafórica y realmente cuando me rompí el ligamento de la rodilla y me operaron... no sólo me llevaba a la Universidad a diario, sino que me regalaba su ayuda constante, hasta para ducharme. Las palabras se quedan cortas pero GRACIAS, GRACIAS y GRACIAS. El tiempo continuó pasando y decidimos ser padres de esta manera tan especial y tan difícil también. Y nuestro hijo llegó. Gezu ha sido mi motor, mi inspiración, mi motivo para terminar. Aún cuando he tenido que dejar de lado la uni en ocasiones porque me pedía que no me marchara de su lado, en ocasiones porque era yo quién no podía separarme de él. He seguido caminando en una sola dirección, porque tengo el completo convencimiento de que una madre es un ejemplo, porque mi hijo me observa, me observa y aprende, y porque quiero ofrecerle el mejor futuro que pueda ofrecerle. Tenía que seguir adelante hasta el final.
Y a otras personas de la Universidad, por supuesto, les debo muchísimo pero ellas ya lo saben.

Ufff, qué camino más largo y más difícil, cuánto!

Y el día 11 de enero entregué por fín el proyecto final de carrera y lo presenté al viernes pasado, 27 de enero. Ensayé la presentación infinitas veces, no necesitaba una notaza pero no quería decepcionar, ni decepcionarme... El momento llegó, defendí mi proyecto y escuché la nota de mi proyecto final de carrera tras la deliberación del tribunal. Al llamarme al interior del aula de nuevo dijeron: "Tienes un 10 con matrícula de honor".
No hay mucho que decir. No podeis imaginar la alegría, la satisfacción y la sensación de que todo tiene su recompensa. Yo no sé si el trabajo dignifica, pero desde luego sí lo hace un buen resultado después de un trabajo extenuante.
Y como dice mi cuñado, no basta con haber obtenido esa matrícula de honor. Además tengo que contarlo!!!!!!!

Ya soy Ingeniera Técnica Industrial en Química Industrial.


miércoles 4 de enero de 2012

MUCHÍSIMAS FELICIDADES GEZU!!!!


6

miércoles 14 de diciembre de 2011

¡Eso es de niñas!

Esa es la frase que una profesora del colegio de mi hijo le ha dicho cuando mi hijo ha llevado una diadema en la cabeza a modo de cinta (Antonio corre y se pone cintas en la cabeza para el sudor). No se a vosotr@s pero a mí me parece horrible que una profesora haga ese tipo de comentarios. Yo enseño en mi casa a mi hijo que no hay cosas de niñas ni de niños, de mujeres ni de hombres; que cada uno o una viste como quiere y juega a lo que quiere y le entretiene, y ese tipo de comentarios son tonterías. Yo intento educar a mi hijo en la igualdad, pero la igualdad real, porque su madre ha sido jugadora de futbol (y eso es de chicos, claro), y se pone tacones, y arrastra muebles en casa y cuelga cuadros, y se pinta los labios. Porque yo hago lo que quiero y me apetece y quiero que él se sienta LIBRE no sólo para hacer lo que le guste sino para relacionarse con los demás, con chicos y con chicas, de igual a igual. No me parece correcto que una profesora se dedique a decirle a un niño que está haciendo cosas de niñas o que está vistiendo con ropa de niñas. Por todo esto que he dicho antes pero también porque es una manera de ofender o incluso de humillar ¿Y si resulta que le gustan las cosas “de niña”? ¿Y si resulta que un día quiere ser una niña o besar a un niño? Porque claro, besar a un niño imagino que es cosa de niñas, ¿no?

Me dan ganas de tener una charla en el colegio sobre este tema… debo ser la madre más “maniática” del cole porque les digo todo lo que me molesta y ya van unas cuantas… Como cuando una profesora preguntó a toda la clase quién había nacido de la barriga de su madre. Así me lo contó mi hijo, tal cual, diciéndome que todos habían contestado a la vez un “YO” unánime mientras él se limitó a decir un “yo no” bien bajito.

Pero, ¿dónde narices se forman estas profesoras?