miércoles, 10 de julio de 2013

Mis estrellas negras: Anna Zingha.

En 1622 la princesa de Matamba, último bastión de Angola que resiste a la invasión portuguesa, se dirige hacia Luanda donde le espera el virrey de Portugal para negociar un tratado. Al entrar en la sala del palacio donde éste la espera Anna Zhinga ve al virrey Joao Correia da Souza sentado en un cómodo sillón y frente a él un almohadón en el suelo. La princesa Zhinga rechaza esa humillación y ordena a una mujer de su séquito ofrecerle su espalda para utilizarla a modo de asiento. Toda la concurrencia queda atónita. Un artista inmortaliza la escena y este dibujo da la vuelta al mundo.

Esta situación pone nervioso al virrey durante toda la negociación y esto le hace endurecer sus exigencias. Pide que los soldados prisioneros del rey Mani Ngola sean liberados a lo que Anna Zhinga responde que no habrá ningún problema siempre y cuando los hombres y mujeres de su país que hayan sido esclavizados sean devueltos también. El virrey aprieta los labios y cambia de tema, quiere rediseñar el trazado de las fronteras. Pero la princesa no acepta. Finalmente acuerdan que las tropas portuguesas retrocedan en las fronteras y que se respete a la princesa Zhinga la soberanía de su pueblo Matamba a cambio de devolver a los prisioneros portugueses y cooperar en el comercio de prisioneros a los que su pueblo esclaviza.
El virrey acepta pero hace un nuevo intento de negociación proponiendo que le sean entregados 13000 esclavos por año a cambio de la protección del rey de Portugal. La princesa Zhinga responde con un bofetón y dice: "Sabed, señor, que si los portugueses tienen la ventaja de poseer una civilización y saberes desconocidos por los africanos, los hombres de Matamba, por su parte, tienen el privilegio de estar en su patria, entre riquezas que, a pesar de todo su poder, el rey de Portugal nunca podrá dar a sus súbditos". Se refiere a las tierras fértiles de Angola, a las aguas que alimentan esas tierras y que les permiten una agricultura alimentaria autosuficiente, a las avenidas de naranjos, granados y limoneros que unen de forma magnífica sus poblaciones.
Cuando los portugueses alcanzaron las costas angoleñas en el siglo XVI fueron recibidos como huéspedes, fueron cuidados y alimentados. Según escribió Aimé Cesaire en su Discursos sobre el colonialismo "El gran drama histórico de África es menos su tardío contacto con el resto del mundo que el modo como ese contacto se llevó a cabo; precisamente en el momento en el que cae en manos de los financieros y los capitanes de industria más desprovistos de escrúpulos, Europa se 'propagó'; nuestra mala suerte quiso que fuera esta Europa la que se cruzó en nuestro camino y Europa es responsable ante la comunidad humana del más alto montón de cadáveres de la historia".
Y así es, la codicia del rey de Portugal en 1575 le hizo ordenar que se apropiaran las tierras y bienes del país, cosa que no podía llevarse a cabo dada la debilitación de los soldados tras una larga travesía. Entonces decide debilitar al país vaciándolo de sus fuerzas vivas, de hombres jóvenes y mujeres, e introduciendo la guerra entre distintos reinos entablando alianzas con algunos reyes que aceptan la colonización y la esclavitud de sus pueblos. Este sistema de corrupción de las élites políticas sigue dándose hoy día con el objeto de desmembrar y controlar África.

La respuesta de la princesa Zhinga es emblemática en aquel contexto, pues demuestra que no tiene nada de frágil, ya que la vida le había provisto de experiencias violentas por parte también de los suyos. Su hermano, Mani Ngola, detestaba tanto el carácter de su hermana que al nacer su hijo hace que le arrojen a un baño hirviendo, por miedo a que le arrebatara el trono. Más tarde, algunos hombre a sueldo le hunden un hierro vivo en el sexo para que no vuelva a concebir un heredero.
El virrey de Portugal queda fascinado por el talento de Anna Zhinga y le propone hospedarla hasta que Lisboa ratifique el tratado. Durante estos meses la princesa observa cómo están armados los soldados occidentales, observa como entrenan, sitúa espías, aprende la cultura y la lengua del invasor. Y no sólo eso, estratégicamente, adopta su religión y se gana su respeto.
Más tarde, en un 'descuido' del tirano Mani Ngola, su hermano, lo salva de las manos del enemigo y lo envenena firmando así su venganza. Coronada entonces Anna Zhinga pasa unos años de continuas negociaciones consiguiendo así que las fronteras no se reduzcan ni un ápice y dirigiendo a menudo ella misma las tropas. En 1641 los holandeses derrotan a los portugueses pero Anna Zhinga consigue también su favor y se forja la paz en Angola. Sin embargo en 1648 el Tratado de Westfralia permite, entre otras cosas, que Portugal recupere la posesión de Luanda. Estallan las guerras de nuevo y Anna Zhinga, septuagenaria, recorre el reino a la cabeza de sus tropas. Y de nuevo un tratado parece ser la solución a dichas guerras. El rey de Portugal declara 'condescender' a atribuir algunas provincias de Angola a la reina que no acepta esa condición de vasalla y responde: "¿Qué derecho tiene él sobre mis Estados?¿lo tengo yo sobre los suyos?¿se trata de que él es hoy el más fuerte?"..."El rey de Portugal solo realizará pues un acto de justicia, y no de generosidad, al devolverme no algunas provincias, sino todo mi reino sobre el que ni su nacimiento ni su fuerza le dan título alguno".

Se ratifica el tratado en noviembre de 1657, Anna Zhinga tiene 78 años. Durante los últimos tiempos de su vida cono ce una reino en paz y lleva a cabo gestos como adjuntar una mujer a cada puesto de responsabilidad ocupado por un hombre, o exigir a las mujeres de la nobleza angoleña saber leer y escribir y ejercitarse en el manejo de las armas.
En la memoria popular, la reina Anna Zhinga sigue siendo un personaje al margen...

sábado, 29 de junio de 2013

Mis estrellas negras: Lucy.

"Tenemos un origen único. Somos todos africanos de origen, nacidos hace tres millones de años, y eso debería incitarnos a la fraternidad". Yves Coppens.

Hace ya unos meses que comencé a leer el libro "Mis estrellas negras" de Lilian Thuram. Lo cierto es que me cuesta bastante encontrar momentos de lectura pero cuando este libro me enganchó fue más o menos a partir de la mitad hacia adelante, quizás porque al seguir un orden cronológico en sus estrellas, conforme avanzaba sentía las historias y los personajes mucho más cerca, hasta el punto de identificarme con muchos de ellos de una forma casi total.
Este libro cuenta las vidas y las historias de personas negras que sufrieron y lucharon contra el racismo invencible que asolaba el mundo. Y sobretodo cuenta la historia de personas importantes para la humanidad (tanto o más que otras que todos y todas conocemos) que por su color de piel no han trascendido, no existen en los libros de historia ni en el imaginario colectivo de un mundo hecho a medida de los blancos.
Creo que Lilian ha querido homenajear a todas estas personas (y a muchas más aunque ni siquiera sean nombradas) y yo quiero hacer lo propio con estas mismas personas y con él, por escribir un libro que guardaré como un tesoro para mi, para quien quiera leerlo y, sobretodo, para mi hijo. Por eso voy a intentar plasmar las historias de estas estrellas, o algunas de ellas, en este blog semana tras semana, para que los que pasáis por aquí de vez en cuando las conozcáis.


La primera estrella a la que hace referencia Lillian es Lucy, sabéis quien es ¿no? Lucy es el nombre que se le dio al hallazgo del homínido más antiguo encontrado hasta entonces. El 24 de noviembre de 1974, un equipo de investigación, entre los que se encuentran Yves Coppens y Donald Johanson, encontró a Lucy en las colinas etíopes de Afar. Determinaron que este fósil tenía 3.180.000 años y lo celebraron con champán y poniendo en un magnetófono un casete de los Beatles cantando "Lucy in the sky with diamonds", de ahí su nombre.
Lucy mide 1,20m y pesa entre 20 y 25kg. La curva de su columna vertebral confirma que se mantiene en pie y es bípeda. Su laringe aún no ha bajado lo suficiente como para poder pronunciar discursos pero puede expresarse con el lenguaje de los monos o emitir gritos modulados para dar avisos a otros de su especie. Además se determina que es una "mujer" y además una "mujer negra". Para protegerse de la irradiación UV del sol del África tropical, su piel secretó una gran cantidad de melanina, un pigmento cuyo color es marrón oscuro. Es decir, no hay seres humanos blancos, ni amarillos, ni negros sino de un único color, el marrón, que va del más claro al más oscuro según la producción de melanina que determina la necesidad de mayor o menor protección a los rayos UV, según el lugar geográfico en el que el grupo humano se haya desarrollado. Lucy podía tener el cabello crespo y denso. En los países cálidos, el cabello sirve para retener el agua que transpira por la cabeza y para limitar la deshidratación. En los países fríos, los cabellos son más lisos y están más espaciados para que el agua circule.
Si nos metemos dentro del cuerpo humano y obviamos la apariencia externa es imposible determinar su origen. Cualquiera que sea su color tendrá siempre el mismo número de músculos, de huesos, los mismos órganos y será genéticamente parecido a los demás en un 99,9%. Desde la muerte de Lucy y tras parir media docena o incluso una docena de hijos sus genes se han ido transmitiendo de generación en generación y estos hijos de los hijos de Lucy vieron cómo su cráneo se desarrollaba y se convertían en sapiens. Abandonaron la sabana para aventurarse en selvas, cruzar mares, desiertos y montañas. Así los hijos de Lucy dieron a luz toda la Tierra hasta el hombre moderno, ese "emigrante africano".

domingo, 7 de abril de 2013

Hace 3 años...

Fue el día 20 de marzo, el mismo día del cumpleaños de mi madre... Últimamente no encuentro el momento de escribir ni sé muy bien qué escribir. Por eso hasta se me ha pasado recordar nuestro aniversario, el del día que Gezu pisó Barcelona. Como acabo de leer en el blog una madre de Marte es un día de esos que se te queda grabado a fuego, ése y el día que lo vimos por primera vez en una foto, y el día que lo vimos en un video y escuchamos su voz, y el día que nos encontramos y pudimos hablarle, y pudimos tocarle... En realidad fueron unos cuantos días difíciles de no recordar como si fueran ahora mismo. Fue una sensación extraña, de inmensa alegría y de sentirme madre de golpe, muy de golpe, sin poder apenas hacerme a la idea...

Recuerdo el día que nos encontramos, cómo entró en el hall del hotel donde nos habían pedido que le esperáramos, como se dirigió a nosotros... un momento extraño pero muy intenso. Ahora le miro, intento mirarle desde la distancia. Sólo han pasado 3 años y me parece que ha pasado una vida y ha crecido tanto. Pero qué hijo tengo, qué suerte tengo...

martes, 15 de enero de 2013

Aprendiendo amariña

El sábado pasado comenzamos los tres nuestras clases de amariña (la lengua oficial de Etiopía). Aunque Gezu no hablaba amariña sino sidamo tuvo la oportunidad de aprender algo durante su estancia en las casas de acogida, pues era el idioma en que las cuidadoras se comunicaban. Aún así hemos decidido apuntarnos a las clases que AFNE ha comenzado este sábado 12 de enero. Creemos que es una oportunidad para mantenernos en contacto con la cultura etíope, en este caso a través de su lengua oficial, y encontrarnos con otras personas con el mismo interés. Yo, personalmente, tenía muchas ganas de encontrarme con esta posibilidad pero no sabía si Gezu estaría dispuesto o le apetecería y tras consultarle decidimos apuntarnos los tres. Al principio parecía aburrirse, podéis imaginar, una profesora hablando en un idioma absolutamente desconocido y haciéndonos repetir sin saber exactamente qué decíamos... Yo me lo miraba y le veía mirando hacia las paredes y resoplando... Pero cuando la clase comenzó a tomar forma y le di un papel para tomar apuntes como yo, se le hizo mucho más ameno, tanto que se pasó el día repitiendo las frases que habíamos aprendido con mucha ilusión. Ahora estamos deseando que llegue la próxima clase para continuar aprendiendo.
Lo cierto es que es una experiencia maravillosa poder aprender algo los tres juntos desde el mismo punto de partida. Encuentro apasionante realizar una actividad en la que los tres estamos a la misma altura y en la que podemos ayudarnos mutuamente.
De momento hemos comenzado a socializarnos con el abugida o silabario etíope y hemos aprendido algunas palabras y expresiones básicas.


viernes, 4 de enero de 2013

FELIZ CUMPLEAÑOS (ahora sí)

Y ya van 9!!!!! Vaya ritmo! A este paso me adelanta!

Pues eso, hoy sí que es el cumpleaños de Gezu y celebramos los 7, los 8 y sobretodo los 9. Hemos pasado un día a la carta, hasta hemos comido pizza a elección del cumpleañero!





FELICIDADES AMORCITO!!!