viernes, 17 de diciembre de 2010

Primera celebración: La foto.

Hoy, día 17 de diciembre de 2010, podemos comenzar a celebrar. Hoy hace exactamente 1 año que vimos la foto de Gezu por primera vez. Ahora mismo la estoy mirando y puedo recordar con absoluta claridad lo que pensé, lo que sentí. Primero recibí una llamada, la de Antonio. Le habían llamado a él desde la ECAI. No le creía cuando me decía que teníamos asignación. No me lo podía creer; la verdad es que no podemos quejarnos de largas esperas, tenemos la nuestra pero todo fue mucho más rápido de lo esperado y no lo terminaba de asimilar. Estaba en la Universidad, haciendo un trabajo en la biblioteca, con un compañero... así que mi compañero y yo la vimos a la vez. Lógicamente no pude reaccionar con naturalidad. Mientras Antonio hablaba yo esperaba paciente a que me dijera que era una broma; él estaba de viaje de trabajo, tuvimos la mala suerte de que no nos pillara juntos. Cuando finalmente decidí que no me estaba gastando una broma... no sé, nada. Alucinaba. Me dijo que en la ECAI le habían dicho que en una semana podíamos ir a por la foto... y yo le dije "Quéeeeeeeeeeeeeee? Que te la envíe ahora por correo, ¿no?" Menos mal que la mamá pensó porque o en la ECAI estaban en la parra o yo soy una loca impaciente, pero me pareció que no se podía dar esa noticia así, a palo seco. En fín, la foto llegó. La ECAI la envió a Antonio y él a mí. Voy a pasar por encima los minutos que tardó la foto en llegar a mi buzón, mientras intentaba hacer como que nada pasaba y seguía con mis quehaceres estudiantiles.
La foto llegó, y la miré en medio de una biblioteca llena de gente. No fue amor a primera vista, claro que no, era una foto, pero sentí una gran emoción y, ahora, con un año de distancia me doy cuenta de que también un bloqueo importante. Fue como una relajación súbita; una etapa había terminado, en ese preciso momento, en décimas de segundo habían terminado un compendio de tiempo cronológico y de espera, de incertidumbre, de miedo. Claro que comenzó otra etapa de tiempo, de espera, de incertidumbre y de más miedo. La miré y la remiré... pero tenía trabajo. Esperé a llegar a casa para mirarla más y remirarla aún más. Aparecía rapadito, serio, derecho delante de una cámara de fotos ¿qué pensaría en ese momento? ¿qué le dirían? En la camiseta aparecía un patito tenista y ponía Cuenca. Unos pantalones beige y unas bambas azules, grandes, a juego con la camiseta. Miraba a la cámara fíjamente con esos ojos negros tan grandes y esos mofletes tan comestibles.
Era como mi primera ecografía pero mi futuro hijo ya tenía rostro (y manitas y pies y orejas... y ombligo).

sábado, 4 de diciembre de 2010

Este año es especial

Pues sí, la Navidad llega... Soy y he sido un poco "rebelde" o crítica con la Navidad durante muchos años. Quiero decir que me repatea todo el rollo consumista que se mueve alrededor de estas fechas y he intentado por todos los medios entrar lo menos posible. Ningún año hemos adornado la casa desde que vivimos en pareja, no hemos hecho gastos extraordinarios, quizás nos hemos regalado algo que necesitábamos, hemos hecho las correspondientes comidas familiares... y poco más.
Pero este año es distinto. Este año va a ser especial y ya empiezo a darme cuenta. Cuando estábamos solos decidimos no explicar a nuestro hijo toda la historia de Papá Noel y los Reyes Magos, no explicarle una mentira, que al fin y al cabo es lo que es... Pero las cosas no siempre se dan como uno ha planeado y de pronto nos hemos visto hablándole de Papá Noel y de la Navidad mientras él alucina y escribe poco a poco su carta... al principio no sabía qué pedir y decidió que no quería nada en concreto y que le pediría a Papá Noel que le trajera unas sorpresas... qué tierno mi niño. Pero creo que se lo ha pensado mejor y ahora sí vamos escribiendo una lista.
De momento ya le hemos comprado a Gezu uno de esos cartoncitos con las chocolatinas que se van comiendo una por día hasta el día 24 de diciembre (ese que yo nunca tuve porque no creo ni que existiera cuando yo era niña).
Si pienso detenidamente, a pesar de no haber querido entrar en todo el rollo consumista navideño de forma total, sí que tenía, y tengo, buenos recuerdos de la Navidad. Lo cierto es que yo recuerdo mi infancia navideña con cariño, eran fechas especiales. Recuerdo cuando nos levantábamos por la mañana y veíamos los regalos en el comedor, recuerdo cómo montábamos el árbol, cómo nos reuníamos en familia. Y ahora miro a mi hijo y pienso... ¿voy a quitarle yo esa ilusión?¿voy a decidir que él no puede disfrutar de esa parte de su niñez de la que yo disfruté? Pues no. Quiero compartirla con él así que quizás tengamos que hacer un trabajo de recuperación de las costumbres navideñas y vivirlas a tope con nuestro niño, porque estoy segura de que lo vamos a disfrutar los tres, y os aseguro, aunque suene a tópico, que no hay nada comparable a la mirada ilusionada de un niño (sobretodo si es tu hijo), a la sonrisa llevada al extremo por una profunda felicidad que sólo cuesta una frase en la tele. Hace diez minutos Gezu ha entrado en mi habitación para decirme que en la tele ya empieza la Nadidad y teníais que haberle visto la cara...
Así que nada, Navidad Navidad dulce Navidad...

PD: acaba de terminar la peli y Gezu me dice que hay que comprar un árbol y adornarlo... maldita tele! jajaja!

sábado, 20 de noviembre de 2010

¡Qué educadito!

Mi hijo a menudo me deja alucinada. Tiene un comportamiento ante los adultos que me deja fuera de juego y tengo que sonreir cuanto menos, pero a veces es que me parto de risa. Hace unos minutos, mientras hablaba con mi cuñada, le contaba lo que estaba haciendo, cómo le iba el cole...en fín, todas esas cosas que ella le preguntaba; y cuando la conversación estaba terminando (cualquier adulto sabe cuándo es el momento de colgar) le pregunta por su marido (de ella), su tío (de él), con una naturalidad y una "madurez" alucinantes. Le pregunta dónde está, qué hace y le dice que quiere hablar con él. Mantiene una conversación del mismo estilo con su tío y se despide con un montón de besos a los dos (cuando tiene un buen día, o un buen rato, es muy cariñoso).
Pero eso no es todo, cuando entra o sale de una tienda siempre saluda, hola y adiós; cuando le dan algo, rara vez se le olvida dar las gracias; no sé, así explicado quizás no parezca nada muy fuera de lo normal pero a mí me deja con la boca abierta, porque un niño de 4 o 5 años no suele comportarse así, no pregunta por los maridos, no da las gracias por todo o no saluda al entrar o salir o cruzarse con un vecino por la escalera... y si no le contestan se indigna, como a cualquiera nos pasaría.
Es un niño abierto, cariñoso, confiado, y eso dice mucho de él y de su vida hasta llegar a nosotros. Creo que ha sido un niño feliz, aunque a veces me explica cosas que es triste que cualquier niño viva, pero habla de su entorno anterior, de su familia biológica, de manera positiva.
Ahora mientras juega a mi alrededor me hace parar de escribir un momento para decirme no sé qué, pero ha puesto una carita que he tenido que engancharlo y darle un achuchón de esos que dejan sin respiración y hasta se me ha saltado la lagrimilla. Entonces, me ha mirado y me ha preguntado qué me pasaba y le he explicadso que se me saltan las lágrimas de felicidad, porque le quiero mucho, mucho, mucho. Unos segundos más tarde me mira, me da un beso muy tierno y me dice casi al oído "Te quiero mama"... entonces le miro y tiene dos churretes de babas, que él se ha puesto, claro, bajo los ojos... y nos hemos partido de risa los dos.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Herman@s

Llevo muchos días sin escribir y es que así, a grandes rasgos, poco hay que contar... Los días pasan, unos son mejores y otros peores pero no siento que haya algo especial que resaltar. En estos días sabemos que deberíamos decidir si seguir con la adopción nacional , que había sido parada tras la asignación de nuestro hijo. Lo hemos pensado y repensado y creemos que, posiblemente, lo mejor para todos sea dejarlo correr de momento.
A mí, personalmente, me gustaría que mi hijo tuviera un hermano o hermana (él prefiere una hermanita). Yo tengo 2 hermanas y 1 hermano y siempre pensé que los hijos únicos me daban un poco de...¿pena? Así que el día que decidí tener un hijo decidí a la misma vez tener al menos dos. Al comenzar los trámites de adopción todo cuadraba, escogimos abrir doble vía, nacional e internacional, y así, quizás, retomar la que quedara parada un año tras la primera asignación. Pero ahora las cosas se ven muy diferentes. Tenemos pensados ciertos cambios a un plazo relativamente corto, cambio de domicilio, acabar la carrera y encontrar trabajo... y los tiempos no cuadran. Creo que lo ideal sería que nuestro segundo hijo/a llegara cuando todo eso estuviese resuelto, pero entonces seremos más mayores de lo que nos gustaría para un segundo hijo...
Por otro lado también creo que mi hijo necesita más tiempo aunque me dice muy pero que muy a menudo que quiere una hermanita, que él la cuidará y que la cogerá en brazos para que a mí no me duela la espalda... ;-)
En fín, estas han sido mis reflexiones en estos últimos días y he llegado a una conclusión que se puede resumir en una frase que leí una vez y que me pareció tremendamente acertada:

"Quien mucho tarda en decidir, en realidad decide que todo quede como está"... al menos de momento.

sábado, 16 de octubre de 2010

La pérdida

-G: "¿Tú me quieres?"
-Y: "Claro que te quiero, muchísimo"
-G: "¿Hasta dónde?"
-Y: "Hasta el infinito"
-G: "Yo te quero hasta fuera de la bola que estamos... ¿eso es más que infinito?"
-Y: "NO"

A veces echo de menos las conversaciones con mi hijo... tiene días mejores, en los que me explica, me da nuevos datos o me pregunta, que yo acojo con mucha felicidad. Necesito que él se comunique conmigo pero no es algo que yo pueda controlar... sólo puedo desearlo, esperar y permitir el espacio que mi hijo necesita para que lo haga cuando le apetezca. Pero cuando lo hace siento un gran alivio.
También tiene días malos en los que no para de quejarse, de enfadarse, de ser negativo... y esos días, ¡ay esos días!

He escrito esta entrada en varios días y en estos días han ocurrido cosas. Me encanta que él hable y se comunique, como ya he escrito antes, pero qué difícil se hace cuando las preguntas son realmente elaboradas, cuando son fruto de un profundo dolor, cuando reflejan la imposibilidad para él de entender ciertas cosas...

El abandono es un tema que tarde o temprano llega, se preguntan... sea cual sea la historia de nuestros hijos han pasado por un abandono, de sus padres biológicos, de un familiar... pero el abandono existe, eso es así. Y en estos días he podido descubrir que mi hijo también lo siente, también se pregunta por qué fue él, por qué él y no otro... y es tan complicado responder...

Estoy leyendo por fín el conocido libro "El niño adoptado. Comprender la herida primaria" y aunque podemos estar de acuerdo o no con la teoría de la autora y sus investigaciones, o de acuerdo en partes sí y en partes no, hay muchos pasajes dignos de ser leídos y reflexionados, y este es uno de ellos:

"La pérdida de una persona querida es una de las experiencias más intensamente dolorosas que cualquier ser humano pueda soportar. Y no sólo es penosa de experimentar sino que también es doloroso presenciarla, aunque sólo sea por lo impotentes que nos sentimos para prestar ayuda. Para la persona en duelo nada puede ser realmente reconfortante si no es el retorno de la persona perdida; pretender que lo que podemos aportar puede ser satisfactorio es casi un insulto... En general hay una tendencia a subestimar la intensidad de la angustia y la incapacidad en que nos sume generalmente una pérdida, y lo que tarda en desaparecer la aflicción y, a menudo, la incapacidad. Muy al contrario, hay una tendencia a suponer que una persona sana y normal puede y debe superar un duelo, no sólo con rapidez sino también de manera total"- John Bowlby.

martes, 5 de octubre de 2010

Nominación

Pues bien, se trata de una nominación a modo de juego en la que cada nominad@ ha de escribir un poquito sobre sí mism@ para darse a conocer un poco más. Así que allá voy.

-Reglas de juego:
1º.- Nombrar a quien te ha nominado: Xiao.
2º.- Nominar a 4 personas: Laura, Silvia, Pili, Sandra.
3º.- Avisar a l@s nominad@s.

-Test:
·4 cosas que llevo en el bolso:
·Pañuelos de papel
·Monedero
·Móvil
·Una bolsa de tela de esas plegables

· 4 cosas favoritas de mi habitación:
·La foto de mi hijo encima de mi mesita de noche
·Un cestito para especias que me traje de Etiopía
·Mi perfume
·La tele

· 4 cosas que me gustan ahora mismo:
·Pasar el día con mi hijo y mi marido sin pensar en nada más
·Escuchar música etíope con mi hijo y verle bailar
·Ver un buen partido de tenis
·Conducir mi moto

· 4 cosas que siempre he querido hacer:
·Hacer un voluntariado en un país que lo necesite (Etiopía, por ejemplo)
·Estudiar canto
·Subir en globo
·Hacer un safari fotográfico en Kenia

· 4 cosas que no sabías de mí:
·Estudié alemán
·Fui cantante en un grupo de música
·Me encanta el marisco
·Me encanta la cerveza

· 4 canciones que no se me quitan de la cabeza:
No hay ninguna que no se me quite de la cabeza, pero lo substituiré por 4 canciones que me gustan mucho:
·La primera canción etíope que escuché y que mi hijo cantaba en el hotel de Addis
·Bohemian rhapsody (Queen)
·Cuando quiero sol (Presuntos implicados)
·Ojala (Silvio Rodríguez, se me ponen los pelos de punta con este directo)

Ale, ahí queda eso!

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Los besos de Gezu

No es la primera vez que mi hijo me enseña unos besos que le hacen mucha "gracia". Hoy me ha plantado un beso en los morros, poniendo los ojos en blanco y moviendo la cabeza... Yo me partía de risa con él y le preguntaba dónde había visto ese beso. Lógicamente en la tele y mientras lo llevaba en brazos a la cama a hacer una siestecita continuaba besándome, tirándome en la cama y diciéndome que sí, que en la tele se pelean así (mientras me abrazaba y me besaba)... y preguntándome:

-G: "¿Por qué hacen eso?"
-Y: "Porque se quieren mucho"
-G: "Yo te quiero mucho..."

Ayyyy, y vuelvo a repetir ¿no es para comérselo?

martes, 28 de septiembre de 2010

Llorar de risa

Gezu dice un montón de cosas graciosas y a menudo suelto algunas carcajadas. Después se me olvidan, cuando las quiero explicar a alguien ya se me han ido de la cabeza (tengo una memoria de pez...). Pero esta vez no, esta vez he reído tanto que no he dejado pasar el momento y hago una entrada para que no se me olvide.
Estamos en casa de obras (bueno, cambiando las puertas) y uno de los trabajadores me llama y me explica una cosa que tendría que arreglar yo después. Mi hijo, que se queda con todo, al volver los dos a la cocina me pregunta qué me había dicho. Yo estaba a medio comer y la explicación para él no iba a ser corta así que le he dicho que ahora no se lo iba a explicar, que en otro momento. Él un poco mosqueado me dice que en otro momento a él se le olvidaría preguntármelo a lo que yo le contesto que a mí no y me dice:
G: "¿Tú te acuerdas?"
Y: "Sí, yo me acordaré"
G: "Qué acoddón".
Yo no le entendía y le he hecho repetirme lo mismo por lo menos 4 veces. Entonces Gezu se da cuenta y me dice:
G: "¿No entendes?"
Y: "No, no te entiendo!"
Entonces, como si yo fuera tonta, me dice: "Que te acueddas mucho!!".
Me ha entrado una risa que ha ido aumentando de intensidad tanto, que al final he comenzado a soltar unos lagrimones importantes mientras mi hijo me miraba sin saber muy bien si reirse conmigo o si llorar, porque él pensaba que estaba llorando. Le he explicado, entre carcajadas, que lloraba de risa, que cuando las personas se reían muchísimo podían llegar a soltar lágrimas y él me ha dicho que nunca me había visto llorar de risa.

Ha sido el día que más me he reído con él, o uno de los dos días quizás. Ahora, que no se me olvide explicárselo después, creo que se lo ha ganado!

viernes, 17 de septiembre de 2010

Libros

Hace tiempo que quiero leer ese libro sobre el que tanto he leído: "El niño adoptado. Comprender la herida primaria." Pero me está siendo un poco difícil de encontrar. Me lo había pedido para mi cumple pero no llegó, así que tendré que buscarlo...
Otro libro que también me encantaría leer y que me va a ser más difícil todavía de encontrar (me han dicho que está descatalogado) es "Carta a mi hijo adoptado" de Pilar Rahola. Si alguien sabe dónde encontrarlo estaré encatada de poder conseguirlo ;-)
Aquí os dejo un enlace en el que podeis leer un pequeño fragmento.

martes, 14 de septiembre de 2010

7:50 AM aproximadamente y Antonio no está a mi lado; oigo a mi hijo salir de su habitación y dirigirse al baño para hacer el pipí matutino. Segundos más tarde, cuchicheos en el comedor, ruidos extraños y unos pasitos que se acercan a mi dormitorio. De pronto se enciende la luz del pasillo y se abre la puerta. Me tapo la cabeza, me desperezo y me bajo la sábana un poquito, lo justo para que vean que estoy medio despierta... "Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos mama, cumpleaños feliz!!!" y un paquete gigantesco encima de mi cama!
He dado mil besos a los amores de mi vida y he abierto un paquete detrás de otro... aunque a Gezu le ha costado días entender que era mi cumpleaños y no el suyo (que está deseando que llegue, porque todo el mundo cumple años menos él y eso le mosquea...) al final lo ha entendido, me ha ofrecido los regalos y se ha alegrado conmigo cuando he abierto cada uno de ellos.
Después me han felicitado mis hermanas y mis papis y, a lo largo del día, muchas personas más.
Gracias a todos por acordaros de mí, sea por un cumpleaños o por cualquier otra cosa, eso siempre nos hace sentir bien ¿no?

Bueno... pues ya son

martes, 7 de septiembre de 2010

Gezu ya es estudiante!

Mi niño ya es estudiante oficial, jeje!
Ay! Qué contenta estoy y qué bien nos ha ido a todos este ratito separados. Lógicamente, estoy contenta porque lo he visto a él así, relajado y contento. Cuando lo hemos dejado esta mañana en el cole, ha habido un momento en el que se me ha hecho un nudo en la garganta... que mamá más tonta... lo he visto ahí, con los demás niños, haciendo la cola, sin saber muy bien a donde tirar... y se ha girado y me ha mirado cuando la cola ha empezado a andar... pero cuando su profesora lo ha cogido de la mano ya no ha mirado más atrás. En seguida me he quedado tranquila eh? Pero esos segundos los he tenido.
Después de 3 horas y media en el cole le he ido a buscar. He entrado en la clase; estaban todos sentaditos esperando a sus mamis y ha esbozado una enorme sonrisa cuando me ha visto aparecer. La profesora me ha dicho que todo había ido muy bien y que tenía que llevar un vaso de plástico para cuando tuviese que beber agua.
Mientras salíamos, le he cogido en brazos y después de darle un enorme beso le he preguntado por su primer día de cole. Él me ha explicado un montón de cosas mientras no paraba de saltar y hacer piruetas de camino a casa. Así he advertido que todo había ido bien y que estaba muy contento... hasta me ha dicho que el cole es muy chulo!
En fín, mañana empezaré yo... espero salir dando tantos saltos como él aunque, sinceramente, lo dudo...

lunes, 6 de septiembre de 2010

Primer día

Mañana es el primer día de cole de Gezu. Lógicamente estoy muy contenta por él, porque sé que lo necesita, y también por mí porque necesito también comenzar con mi rutina, con mi vida, mi nueva vida. Sin embargo, conforme se acerca el momento (que ya está aquí) empiezo a sentir cierto "miedo" o intranquilidad a separarlo de mí. Hasta ahora todo era felicidad al hablar del cole, al explicarle lo que era, si tenía muchas ganas de ir, etc. Ahora que es tan real, empiezo a pensar en que lo dejaré en un lugar lleno de extraños, que ni yo ni su padre estaremos a su lado para echarle una mano si no logra hacerse entender con claridad (aunque también creo que lo hará muy bien) o si se siente mal por algo; pienso en qué puede sentir en el momento en el que nosotros nos vayamos y él se quede allí. Es posible que tenga yo más reparos que él, desde luego deseo que sea así.

Bueno, mañana a las doce y media, cuando lo recoja en su primer día, ya averiguaré como le ha ido...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Para comérselo

Ayer mi hijo me contó el sueño que había tenido por la noche. Soñaba que iba al cole (tiene muchísimas ganas de ir, pero...) y que cuando estaba allí no sabía donde estaba la mama; y entonces venía con una ropa muy bonita y estaba muyyyyy guapa, una ropa de muchísimos colores... Imagino que a pesar de estar ilusionado con el cole y de entender lo que és, experimenta cierto miedo a separarse de nosotros, a estar solo en un lugar donde nosotros no estaremos y es que, desde que lo vimos por primera vez entrando en el hall de aquel hotel el 14 de marzo del presente año, no se ha separado de nosotros ni un solo minuto... ni nosotros de él (o alguno de nosotros, vaya).
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Ainsss mi niño! Como alguien dijo alguna vez "a veces me lo comería... y otras veces me da una rabia de no habérmelo comido..." jejeje. Pero a pesar de eso, son impagables los momentos en los que me lo comería; cuando me mira y me dice con un tono muy dulce, casi quejoso, todas y cada una de las noches antes de dormir, "Mama, te quiero mucho" y me besa y me achucha; cuando ríe con esa risa contagiosa que tiene con la que es inevitable echar una carcajada junto a él; cuando es tan tremendamente generoso que se me encoge el estómago; cuando hace mil payasadas y hasta imita a su padre (en las payasadas que el padre también hace); cuando baila sin parar y me dice cosas como "Yo bailo mucho, mama!", "Yo bailo mucho más que tu", "Mama! Yo he inventido (no me he equivocado no, inventido) este baile"... tendríais que verlo moverse y escucharlo cantar. Sin duda tiene la música metida en la piel, sólo hay que verlo. Y es que sí, me lo comería!

viernes, 20 de agosto de 2010

La pregunta del millón... (o una de ellas)

Estoy agotada... ¿después de las vacaciones? Pues sí, así es... Bueno, creo que va por días, ya es viernes y toda la semana en casa con mi hijo, sin saber muy bien lo que hacer, eso también cansa. Será por eso que hoy, por primera vez, he soltado alguna lágrima cuando mi hijo me ha hablado de su pasado. Siempre lo escucho con atención e incluso me intereso por lo que me cuenta, pero hoy he sentido pena, impotencia, agotamiento al oir sus comentarios. Ayer me hizo también un par de comentarios curiosos a los que me tengo que enfrentar sin remedio y no es que no quiera; hasta ahora he tenido presente las cosas a las que me tendré que enfrentar pero cuando miro desde fuera, cuando intento subir unos cuantos metros y reflexionar desde la distancia me doy cuenta del gran trabajo que nos queda por delante... que eso una ya lo sabe, pero una cosa es saberlo y otra muy distinta toparse de morros con la realidad:

G(Gezu): Mama, allí donde yo vivía había muchos niños... cuando tú quieras puedes ir y llevarte a otro...
Y (Yo): (cara de "No creo que vaya a ir allí a coger a ningún niño... eso no funciona así...")
Él que ve mi cara y me pregunta:
G: ¿Vale mucho dinero?
Y: No cariño, no es eso...
G: ¿Tu has pagado mucho dinero para llevarme a mí?
Y: No cariño... -y en tono divertido y chistoso- Pero bueno, ¿eso como va a ser? ¿Los niños se compran? ¡¡¡Las personas no se pueden comprar!!!

Él sonrie... pero yo me quedo pensativa... me pregunto qué le habrán explicado a él para hacer esa pregunta o qué correrá por su cabecita... Lo cierto es que últimamente pregunta mucho por el dinero, que si cuánto vale esto, que si se necesita mucho dinero, si nosotros tenemos mucho dinero... yo le digo que él no se preocupe por eso, que mama y papa saben en qué gastar el dinero y él no necesita tener dinero, cuando quiera algo nosotros lo compraremos si es necesario.
En la misma conversación pero unos segundos antes o después también me soltó la pregunta del millón que no pensé que llegara aún... ¿Por qué me dejaron allí? (refiriéndose al abandono)... pero seguidamente hizo otras preguntas y otros comentarios y comenzó a hablar de otras cosas así que no tuve la opción de contestar y eso quedó ahí. Imagino que volverá a hacerla en cualquier momento y yo se lo explicaré... lo mejor que pueda...

miércoles, 18 de agosto de 2010

De vuelta

En fín... ya estamos de vuelta de esta semanita vacacional. La verdad es que hemos descansado menos de lo que esperaba, pero no voy a echarle toda la culpa a nuestro bichejo (que lo es) porque nosotros nunca nos hemos sabido estar quietos en un lugar, nos va el rollo de investigar, visitar, caminar y agotarnos así que, si Gezu no nos ha dado tampoco mucha tregua, no le vamos a reprochar nada.
Llegamos al hotel en Palma de Mallorca a las 23:30h, muy cansados, lógicamente. Cuando caminábamos por el pasillo del hotel hacia nuestra habitación Gezu soltó un "Qué bonitoooo (muy bien entonado)", "Qué limpiooooo" (y es que mi niño es muy pero que muy limpio y se fija hasta en eso, con 4 años...). Nosotros nos reíamos porque tampoco era para tanto, la verdad, era un hotel bastante justo. Entramos en la habitación (voy a obviar las incomodidades que encontramos) y mientras Antonio bajaba a hacer una reclamación yo me asomé con Gezu al balcón a mirar la piscina. Alucinó y soltó un "Estoy muy contento!" (también perfectamente entonado). Yo me derretía al verlo tan feliz, tan sorprendido.
Los 3 días trancurrieron bien, entre playa, piscina y paseos interminables. Gezu debió ser un pez en otra vida porque no quiere sacar la cabeza de debajo del agua así lo maten, como se suele decir. Bucea a la perfección, ya se tira de cabeza y si nos hubiésemos querido empeñar un poco ya habría aprendido a nadar... está en ello.

Y la aventura llegó el día de la vuelta. Llegamos al aeropuerto, con tiempo pero no facturábamos así que tampoco teníamos una larga espera por delante, o eso creíamos. Cuando llegó el momento de embarcar nos comunican que el vuelo se va a retrasar unos 40 minutos... fastidio, pero hasta ahí todo bien. Cuando la gente se empieza a impacientar y no nos dan ninguna explicación vamos preguntando qué ocurre. Una fuerte tormenta eléctrica afectaba al aeropuerto de Reus, en el que teníamos que aterrizar, y ningún avión podía salir o llegar. En resumen, tuvimos que esperar para despegar de Palma 2,5 horas más de lo previsto, con el engaño de decirnos que volábamos a Reus (apunto que eran las 12:40h de la noche). Cuando estábamos casi aterrizando nos comunican que no aterrizaremos en Reus sino en Girona... Podeis imaginar la que se lió en el avión. Nuestro pobre Gezu me preguntó si la gente estaba contenta (porque todo el mundo gritaba soltando improperios y amenazas de todo tipo) y yo le tuve que explicar que estaban enfadados y las razones por las que lo estaban. Estaba super cansado y lo único que decía era que no quería tardar más... Una vez en el aeropuerto teníamos que coger un autobús, según nos habían comunicado, que nos llevaría al aeropuerto de Reus. Cuando salimos, no había autobús ninguno hasta las 6:00h!!! Preguntamos cuánto nos costaría un taxi hasta Reus (teníamos allí aparcado el coche, claro), una barbaridad; intentamos alquilar un coche que nos saldría más económico, pero se agotaron en seguida, era de esperar... así que nos tocó dormir en el suelo del aeropuerto (el único que durmió fue nuestro hijo), sufrir un viaje de 2 horas en el autobús y dormir un par de horas más en el hotel que habíamos reservado en Reus para pasar la noche y que ya nos habían facturado.
En fín, un desastre de vuelta a Catalunya, en la que yo sufrí más por mi hijo, evidentemente, que por mí misma, que yo duermo en cualquier parte o no duermo y no pasa nada, pero lo veía a él tan cansado, sin entender muy bien qué ocurría y tirado en el suelo teniendo que dormir con una toalla por encima, que me daba un mal rollo...
Después de eso estuvimos en El Vendrell un par de días más y visitamos el Aqualeón, un parque acuático + un safari en autobús. Gezu se tiró por los toboganes y lo pasó en grande.
Cuando volvíamos a casa ya estábamos cansados y con muchas ganas de llegar y dormir en nuestras camas. Gezu, al llegar, besó repetidamente nuestro sofá...

lunes, 9 de agosto de 2010

Vacaciones


Nos vamos de vacaciones!!!!

3 dias en Palma de Mallorca y 3 más en Tarragona. Mi hijo sólo piensa en la playa y en la piscina. A ver cómo le explicamos que también queremos descansar y pasear...


Hasta la vuelta!

sábado, 31 de julio de 2010

La bañerita


Hace unas semanas tuve una idea. En ese momento, aunque ya había llegado el verano y el calor, no teníamos mucho tiempo para playas y piscinas (más que nada por Gezu, a nosotros no nos gusta mucho la playa); aún estábamos con trabajo, exámenes, etc... Entonces recordé cómo mi madre nos metía en la bañera para refrescarnos cuando éramos pequeñas y pasábamos muchos ratitos jugando con el agua. Y recordé también una bañera pequeña de plástico que teníamos en casa, de esas para niños pequeños.
En casa tenemos ducha. Cambiamos la bañera vieja que teníamos por una ducha pocos meses antes de ser papis y en ese momento sólo pensé en el espacio y la funcionalidad que ganaríamos. Por supuesto también pensé en nuestro niño pero creí que podría divertirse de igual modo debajo de la ducha... qué inexperta.
Lo cierto es que cuando llegamos alucinaba, se hartaba de reír debajo de la ducha y de jugar con el agua. Aún le gusta y se pasa ratitos allí, pero no hay nada como una buena bañera para que un niño se pase los ratos bien entretenido.
En fín, que pensé que sería una buena idea comprar una de esas bañeritas de plástico, o algo semejante, en la que Gezu pudiera sentarse con un poco de agua y jugar. Desde el momento en que lo pensé hasta hoy han pasado muchas semanas y la he buscado con él por todas partes, pero no había encontrado nada apropiado; o eran demasiado pequeñas, o demasiado caras para el tiempo que le va a servir, o demasiado grandes para el espacio de nuestra ducha.
Hoy hemos salido a pasar el día fuera, a la playa, a caminar por el paseo de un pueblo de la costa brava, a comer una buena pizza y a chafardear unas cuantas tiendas. En una de esas tiendas de souvenirs he encontrado una piscinita hinchable de esas para bebés... pero por el tamaño he pensado que bien le podía servir a él para un ratito fresquito en casa y la he comprado. En cuanto nos hemos subido en el coche para volver a casa nos ha recordado que teníamos una bañerita y que quería bañarse en ella cuando llegaramos. Pues no os podeis imaginar la ilusión que le ha hecho. Mientras la llenaba, no me dejaba casi abrir el grifo, encima mío, quería ver cómo se llenaba y meterse cuanto antes y mientras el agua caía no he esperado más, lo he cogido en brazos y lo he soltado dentro del agua. Ale, ahí le he dejado con un montón de patos de goma y de patos que hacen "cuac!" en contacto con el agua y el tiempo ha pasado. Tan relajados estábamos todos, nosotros viendo una peli y él chapoteando y hablando solo, que cuando nos hemos dado cuenta se había pasado más de 2 horas en el agua... ejem... mi hijo parecía la vieja de "Los otros" cuando lo he sacado, y aún se hubiera quedado más rato el "pescaíto".
Total, que está encantado con su bañerita y seguro que mañana ¡quiere darse otro homenaje acuático!

martes, 27 de julio de 2010

Hace días que no sé qué escribir (para variar) pero aquí me encuentro delante del ordenador con mi niño enganchado a mí, y tengo que decir que mi hijo es el niño más gracioso del mundo. Será que me lo parece a mí, seguramente, pero es que hay veces, como ahora, en las que no puedo parar de reír al escucharlo. Es divertidísimo, le encantan las bromas y tiene una risa que se contagia y me enamora!

Es que mira que es bonito el tío!


Por otro lado, ya le hemos matriculado en el cole y está muy ilusionado con empezar. Ha estado preguntándonos cuántas mañanas faltaban para ir al cole... pero ahora esto ha pasado a un segundo plano. Ahora la pregunta es cuántas mañanas faltan para ir a la playa de Mallorca... Y quedan muy poquitas!

lunes, 28 de junio de 2010

Han pasado muchas cosas en estos días pero es que nunca encuentro el momento de escribir. Entre otras cosas, hace muchos días que a mi hijo se le cayó su segundo diente y ya le están saliendo los dos... está muy gracioso!
Este fin de semana, que nos hemos tomado bien largo, hemos hecho un montón de cosas. El jueves... uy, ya no recuerdo qué hicimos el jueves, pero hicimos algo, seguro. El viernes nos fuimos a comer una paellita riquísima al Port Olimpic. El sábado fuimos a la playa que, aunque no me gusta nada la playa, hice un escfuerzo (y los que me quedan) y fuimos un ratito para que nuestro peque se bañara en el mar por primera vez. No es necesario decir que le encanta jugar con la arena, cosa que ya habíamos hecho en un par de ocasiones cuando aún no hacía demasiada calor, pero el agua le fascina y disfrutó un montón metiéndose en el agua helada acompañado por su padre, al que no le gusta demasiado meterse en el agua... pero claro, si su hijo le reclama...
Ayer domingo decidimos ir a comer al restaurante etíope que hay en Barcelona, al Restaurante Abissínia, y disfrutamos de nuevo de unas deliciosas injeras. Gezu tenía muchas ganas de volver a comer injera y eso hicimos.

Me gustaría explicar más cosas pero ahora recuerdo por qué nunca encuentro el momento de escribir en el blog. Mientras escribo, mi niño no deja de reclamar mi atención una y otra vez y me es difícil concentrarme en lo que escribo. Otro día utilizaré su siesta para hacerlo...

Os dejo alguna foto del restaurante.





lunes, 7 de junio de 2010

Mi primera carrera

Antonio es un aficionado al atletismo y entrena a diario para hacer algunas carreras durante el año. Desde que somos papis hemos ido a verle correr en un par de ocasiones y Gezu se ha quedado fascinado de ver a su papa correr... con número! Así que le preguntamos si él también quería correr (hay carreras en las que también de hace alguna modalidad para niños, de menos distancia y diferentes categorías). Desde que lo apuntamos a una de estas carreras ha estado preguntando a menudo cuántas mañanas faltaban para correr con número y por fin este domingo llegó el día que tanto esperaba. Ayer corrió su primera carrera popular, 100 m, con niños de su edad, todos de 4 añitos. Primero corrió Antonio y después tuvimos que esperar mucho rato hasta que le tocó a él, pues era la útlima categoría y todos los niños más grandes fueron corriendo unos detrás de otros mientras Gezu no paraba de preguntar cuándo le tocaría a él... Y por fìn le tocó. Estaba nervioso mientras esperaba en la linea de salida... con una carita de orgullo que pocas veces le hemos visto. Antonio se quedó con él en la salida mientras yo me acerqué a la llegada para estar allí cuando él llegara... y con la cámara de video encendida, por supuesto! Desde la llegada y con el zoom a tope para poder verle 100m más allá vi cómo mi niño corría, corría "mu fuette" (como dicé él) y llegaba a la meta en la 4ª posición!!!!! No es que eso sea muy importante pero él no dejó de repetir en todo el día (hoy también lo ha dicho alguna vez) lo fuerte que corrió y a cuántos adelantó. En la meta le dieron una bolsa con algunos regalos que no deja de decir que son SUYOS. No veas el sentido de la posesión que está desarrollando... Intentamos decirle que todo es de los tres, que en casa todo es compartido y que igual que nosotros le dejamos nuestras cosas él tiene que compartir las suyas... pero es un poco difícil defender esta postura cuando él no puede tocar nuestro ordenador, por ejemplo.
En fín, que en general, en las útimas semanas se ha vuelto más "guerrero", poniéndo a prueba nuestra paciencia de manera constante y discutiendo cada cosa que le decimos... porque Gezu sí sabe y sí tiene, y la mama no sabe y no tiene... Nunca me he sentido tan tonta, jeje.

¡Por cierto! Con todo lo de la carrera casi había olvidado que ¡el viernes se le cayó su primer diente! Parece que es un poco pronto, por su edad posiblemente aún no le tocaría pero desde que llegó se le movía uno de los incisivos inferiores y ya se le ha caído; el otro incisivo también se le mueve así que no creo que tarde mucho en perderlo.

sábado, 29 de mayo de 2010

MI mama

Ayer pasamos un precioso día juntos. Por la mañana tenía que ir a la Universidad a hacer un trabajo, pero volví a casa a la hora de comer. Comimos e hicimos la siesta (lo de hicimos es un decir, claro). Por la tarde, me sentía totalmente amuermada; era uno de esos días en los que te cuesta hasta levantarte del sofá, así que pegué un salto y dije, vamos a dar un paseo ¿Dónde? no lo sé, pero tengo que moverme o me convertiré en piedra...
Así salimos los tres sin rumbo fijo a pasear. No hicimos nada especial, sólo paseamos y después decidimos ir a cenar bien temprano a un sitio de tapeo al que vamos a menudo. Pues nos lo pasamos en grande; tuvimos uno de esos ratos divertidos en los que nos reimos de cualquier cosa. Gezu cada día nos arranca una sonrisa pero es que ayer nos arrancó auténticas carcajadas, haciendo imitaciones y soltando frases increíbles para el poco tiempo que lleva conviviendo con el castellano (el catalán ya llegará). He pensado echarme un bloc al bolso para apuntar todas las cosas que dice, porque luego se me olvidan y me da mucha rabia no poderlas explicar.
Además, compramos la película de Alicia en el país de las maravillas, yo la vi miles de veces cuando era pequeña, me la sabía de memoria y quería tenerla, pero ahora tengo la excusa de comprarla para mi hijo, jejeje. Cuando llegamos a casa la pusimos un ratito y hoy hemos visto el resto. Él quería volver a verla en cuanto ha acabado pero he preferido no quemarla... ya tendremos tiempo de verla y reverla.


Gezu lleva unos cuantos días muyyyyy madrero... Vamos que repite una y otra vez "MI mama" mientras me señala o cuando hay alguien en casa. Cuando Antonio me da un beso o un abrazo se avalanza sobre nosotros, más concretamente sobre mí, y me abraza y me da besos y vuelve a repetir "MI mama" porque la mama del papa es la yaya María... y cada uno tiene la suya. Lleva unos días en los que no quiere separarse de mí, ni quiere que me vaya a la Uni, ni a coger algo en el supermercado a dos estanterías más allá sin cogerse de mi mano. Lleva unos días en los que se engancha de mi cuello y me mira con esa mirada que sólo los recientemente enamorados saben mirar. Yo estoy encantada, la verdad; entiendo cual es su momento e intento comprender por qué lo hace y darle lo que él necesita. Nunca había dado ni recibido tantísimos besos... soy un poco despegada, pero mi niño... ¡eso es otra cosa! (ahora, mientras escribo, me da besos en el codo!!!)
¿Será el niño más bonito que hay sobre la Tierra?

martes, 18 de mayo de 2010

Día a día

Antes, el blog era un lugar donde estar más cerca de mi hijo y deseaba plasmar en él cada acontecimiento, cada paso, cada pensamiento... Ahora también quiero hacerlo pero el tiempo no da muchas oportunidades y paso todo el tiempo que puedo con Gezu. Para colmo, ahora estoy de exámenes y el tiempo se reduce aún más; aún así hoy cuelgo una entrada.

Han pasado muchas cosas desde la última, muchas importantes o sorprendentes para nosotros que vivimos al lado de nuestro pequeño cada día. Cualquier nuevo avance en su adaptación y, sobretodo, en su lenguaje nos hace sonreir e incluso reir a carcajadas en muchas ocasiones. Habla por los codos y entiende... yo diría que demasiado ;-)

Esta mañana hemos estado hablando de su vida, de cosas que recuerda; algunas confundidas, otras no lo sé, así que tengo que ir con cuidado pues no puedo creer a pies juntillas todo lo que me explica... además, el lenguaje aún se le queda corto y a veces es difícil entendernos... yo le ayudo, con lo poco que sé, y poco a poco vamos e iremos construyendo su pasado. Hoy no ha sido la primera vez; a veces me cuenta cosas y yo le pregunto sobre la marcha. Es muy difícil encontrar esa linea que separa hasta dónde quiere o necesita él llegar y hasta dónde quiero o necesito llegar yo. Por supuesto que lo más importante es no pasarse de su linea... aunque no lleguemos a la mía, pero a veces, como digo, es complicado. Pero cuando veo que cambia de tema o le requiere un esfuerzo extra seguir hablando, seguimos desayunando o jugando o paseando y se acaba la conversación.

En fín, lo importante es que le vemos feliz, que es un niño comprensivo, muy listo, con una fabulosa adaptación y nos ofrece todo el amor que cualquier persona puede desear.


PD: Julia, muchísima suerte hoy. Sabes que estaré pensando en vuestro juicio. Ánimo!

lunes, 3 de mayo de 2010

Su primera bici

Cuando esperábamos, muchas veces no sabía qué escribir en una entrada y no quería tener abandonado el blog demasiado tiempo. Ahora tampoco quiero abandonarlo y teniendo un montón de cosas que contar cada día, he de rebuscar los minutos para encontrar ese ratito en el que sentarme a escribir.
Este fin de semana ha sido especial para nosotros. Gezu ha aprendido a ir en bici (con cuatro ruedas, claro). Hacía al menos 3 semanas que habíamos estado en la casa de los padres de Antonio, en Lérida, donde había una bici para él, heredada de sus primos, que tuvimos que llevar a un taller de bicis, para una puesta a punto. En aquel momento, el pobre se quedó muy desilusionado cuando vió quedarse allí su bicicleta... tenía tanta ilusión por poder usarla... Como pudimos, le explicamos que aquel señor tenía que dejarla limpita (aún no conocía la palabra arreglar, ahora la conoce perfectamente bien, Gezu arregla un montón de cosas). Desde entonces, muchas noches me preguntaba por la bici y me decía "mañana bicicletas" y yo le explicaba que faltaban muchas mañanas para ir a por la bicicleta a lo que él me respondía "No... muchas mañanas no...". Después de muchos días así, por fín el miércoles pasado le dije "Hoy quedan 3 mañanas para ir a buscar la bici"; ya podeis imaginar su alegría, tanta que al día siguiente cuando me llamó por la mañana desde su camita, antes de ni siquiera abrir los ojos, me dijo: "Dos mañanas".
Finalmente el viernes, un día antes de lo previsto, fuimos a buscar su bici. No podeis imaginar su carita cuando vió aparecer al señor que arregla las bicis con la suya en las manos... No se puede pagar la emoción que imagino que sintió y eso me dió qué pensar. Pensé que es una pena que la sociedad en la que crecen nuestros niños desde hace unos años no les permite sentir esa ilusión, o al menos no durante demasiado tiempo. Y es que en parte es inevitable porque, por mucho que nos quejemos, vivimos muy muy bien. Mi hijo no tiene muchos juguetes, entre otras cosas porque no nos caben, pero también porque no queremos asediarle con un montón de juguetes. Con los que tiene ahora tiene bastante... lo que decía, al 90% de los juguetes que tiene no les hace ya ni caso. Se divierte más con una pelota o con un globo pero sobretodo se divierte y está más contento cuando juega con su padre y/o con su madre... para él, nada puede sustituir eso. Hasta este fin de semana, cuando se pasaba las horas montado en esa bici dando vueltas en un espacio de pocos metros, me venía a buscar dentro de la casa y me decía "Contigo", así que tenía que observarlo mientras hacía la vuelta ciclista a España en un patio con una bici de 4 ruedas... ;-)

domingo, 18 de abril de 2010

Hace dos días cumplimos un mes desde que llegamos a nuestra casa los tres juntos. Sé que es un mes porque miro el calendario y éste no falla, pero me parece mucho más tiempo. A veces me descubro haciendo conjeturas o suposiciones y diciéndome a mi misma... "si sólo lleva con nosotros un mes!"...
En este tiempo hemos aprendido muchas cosas, entre ellas nuestras debilidades, las cosas que nos enfadan y las que nos gustan, las que queremos hacer juntos y las que queremos hacer solos, o las que no queremos hacer solos aunque es mejor que aprendamos a hacer, poco a poco (como irme a la Universidad, por ejemplo, jeje). Además, estamos aprendiendo, estoy segura de que los tres, otra forma de amor, otro punto de vista de lo que significa querer a una persona y ser capaces de darlo todo o restar importancia a las cosas que antes nos parecían esenciales. A veces no nos entendemos, y no me refiero únicamente al idioma, que nos podría aportar tanta información en muchísimos momentos, sino a que no logramos entender ciertas reacciones o ciertos comportamientos, pero ese es un trabajo lento en el que sabemos que iremos avanzando, como digo, poco a poco.
Aún así, he de decir que nuestro hijo aprende muy rápidamente e intenta explicarnos cosas y hacerse entender con las palabras que conoce y a su manera, con esfuerzo, y que en la mayoría de ocasiones lo logra. Ayer descubrimos que la mama es blanca y el papa también y que Gezu no lo es... él es negro... pero cuando le preguntamos por otros miembros de la familia tiene dudas e incluso se confunde... creo que no se fija demasiado, al menos en los demás, pero a nosotros nos tiene más que "fichados". También hemos aprendido algunas palabras en sidamo. Había encontrado un artículo en internet en el que se hacía referencia a algunos aspectos del idioma sidamo y se explicaba que hay palabras que son diferentes si las dice una mujer o si las dice un hombre, así que el otro día probé a decirle alguna de estas palabras como mujer y me pareció ver en su expresión que no las entendía. Inmediatamente después probé a decirlas como las diría él, como hombre, y sí las entendió. Así, aprendí a decir "leche", por ejemplo. Y es curiosa la cara de satisfacción que pone a veces, cuando me esfuerzo en repetir y aprender alguna palabra que él me enseña, de la misma manera que él se esfuerza cada día por aprender un montón de palabras, y muchas más cosas nuevas para él... y es que sólo lleva aquí un mes...

miércoles, 7 de abril de 2010

Conocer Etiopía

Pero no todo lo que puedo contar es triste o "negativo". Nuestro viaje y nuestra estancia en Etiopía ha sido una experiencia imposible de olvidar (al margen de nuestra paternidad/maternidad). Aunque no pudimos salir mucho puedo decir que conocimos a una gente maravillosa. El personal del hotel fue amabilísimo desde el primer momento, serviciales y cercanos también, dispuestos a que nuestra estancia fuera de la mejor calidad y, lo más importante, que nuestro hijo estuviera bien, contento, tranquilo... nos ayudaban cuando no lográbamos entendernos y estaban atentos a todo lo que él solicitaba.
Uno de ellos jugó con nosotros a la pelota en el patio, y le dio a Gezu un montón de besos y cariño... una tarde, creo que fue el segundo o el tercer día, le preguntó, mientras nosotros observábamos intentanto comprender lo que se decían, quienes éramos nosotros. Él contestó que papá y mamá y, accediendo a lo que el chico le decía, corrió hacia nosotros para darnos un beso... no cabe decir que me emocioné y le agradecí al chico enormemente ese gesto. Hasta el último momento, segundos antes de salir hacia el aeropuerto, estuvo atento a nuestro hijo que estaba malito con un poquito de fiebre. Lo estuvo acurrucando y hablándole de manera muy suave mientras le daba un zumo de naranja...
En general, todo el personal fue excepcional y, aunque al principio el hotel nos pareció un poco "cutre" (claro que estábamos en Etiopia, no esperábamos mucho más) al final nos pareció el mejor hotel en el que nos podríamos haber alojado, seguro.
Además de los paseos para comprar alguna cosilla, un par de veces me acerqué a la peluquería que había a pocos metros del hotel, para hacerme esas trencitas que tanto vemos en las mujeres africanas... sólo que yo estaba un poco más pálida... jeje!
También conocimos a un niño en la calle. Debía tener unos 13 o 14 años y vendía collares, camisetas, pulseras, a la puerta de nuestro hotel; ahí se pasaba la mayor parte del tiempo. Pudimos conversar con él en varias ocasiones para descubrir que había estado viviendo un tiempo en Catalunya y tenía familia aquí. Tampoco lo olvidaremos nunca... era un chico muy simpático y nos estuvo muy agradecido cuando le compramos un montón de cosas...

En general, y a parte de nuestra paternidad/maternidad como ya he dicho antes, fue una experiencia positiva, repetible y mucho más. Nos encantaría poder volver algún día al país de orígen de nuestro hijo y conocer más a fondo su gente, su cultura, sus paisajes, en fín, Etiopía.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Algunos paseos por Addis

No salimos demasiado del hotel en esos 6 días en los que permanecimos en Addis Abeba, pero algo sí; lo suficiente para ver los establecimientos y la gente en las calles.
El primer "paseo" que dimos sólo las mujeres, es decir, yo y la otra chica (sólo viajamos 2 parejas) fue al 'Mercatto' y a la 'Piazza'. Esperaba encontrarme un gran mercado con mil colores y olores a especias; gente vendiendo y comprando, paseando; en lugar de eso, por primera vez en mi vida fui consciente de la suerte que tenemos. Así lo he expresado desde entonces y así lo expreso en esta entrada, tal cual, no puedo hacerlo de otra manera. Tuve una sensación indescriptible. Imagino que, en parte, fruto de mi estado de sensibilidad extrema en esos días, pero también por haber visto la pobreza tan cerca de mí (tanto como nunca antes la había visto), por haberme sentido una auténtica reina paseando en un Rolls Royce, mientras me transportaba en un destartalado taxi. Eso sentí. En posteriores "paseos" volví a sentir cosas parecidas... vi mujeres sentadas en el suelo con niños a su espalda mientras esperaban que alguien, a la puerta de un centro religioso, les ofreciera algo que les sirviera para seguir viviendo, gente trabajando bajo el sol, cargando quilos de metal descalzos o picando el asfalto, también descalzos, ancianos mirando por la ventana de ese taxi, saludándonos, como si fuéramos alguien importante, mientras yo me sentía la persona más horrible y la más afortunada al mismo tiempo. No puedo hablar de culpabilidad, porque no es eso lo que sentí, pero sí me sentí MAL, mal con mayúsculas, por tener tanto y no poder hacer nada.
He creído conveniente desnudarme así en esta entrada, porque también pensé en aquel momento que todas las personas en el "primer mundo" deberían tener la posibilidad de dar ese paseo que yo dí... La fortuna nos toca a algunos sólo por nacer en un lugar y en un momento determinados; mientrastanto, siguen existiendo paisajes semejantes a aquél en muchos lugares del globo.

martes, 23 de marzo de 2010

Encuentro

Lo cierto es que no sé por donde empezar, contaría un montón de cosas. Intentaré hacerlo hoy, mientras mi pequeño Gezu va i viene de la habitación para enseñarme como dibuja al papi, a la mami y a Gezu mismo (jolín, cómo me ha emocionado un simple garabato con 2 piernas y 2 puntos por ojos).
El viaje de ida fue largo y pesado, pero mucho menos que el de vuelta, del que llegamos completamente derrotados. Después de horas de vuelo y carreras por el aeropuerto aterrizamos en Addis, a las 19:40 aproximadamente con media hora de retraso. Entonces llamamos a la persona que nos tenía que recibir (y acompañar durante toda nuestra estancia en Etiopía, E.) y esperamos mientras llegaba tomando un té en un bar del aeropuerto. No hay mucho que contar sobre nuestra llegada al hotel y nuestro acomodamiento para descansar, pensando que a la mañana siguiente conoceríamos a nuestro hijo y ya nunca nos separaríamos de él.
En ningún momento estuve demasiado nerviosa ni pensé que no iba a dormir, y así fue. Estábamos cansados y dormimos tranquilos.
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Por la mañana despertamos bastante pronto y bajamos a desayunar. No estaba nerviosa... pero esperamos un ratito a la otra pareja (M. y P.), en el restaurante... y mientras esperaba y los minutos pasaban, comencé a sentir cierta intranquilidad. Quería desayunar, moverme por el hotel y hacer pasar el tiempo... Habíamos quedado a las 10:00 pero pasaron las 10:00, las 10:30, las 11:00 y sobre las 11:30, más o menos llego un coche cuyo sonido nuestro acompañante, E., reconoció al momento; dijo "Ahí están. No salgais, ellos entrarán".
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La hija de M. y P. venía dormidita en el coche y E. la entró en brazos. De la mano de la cuidadora que los traía entró nuestro Gezahegn. Cuando lo ví aparecer por la puerta tuve la sensación de que era más pequeño de lo que me había parecido en las fotos... lo vi tan pequeño... Entonces nos miró y se acercó a nosotros; le saludamos y le entregamos la pelota diciendo su nombre. Sin querer agobiarle le hicimos saber que queríamos jugar con la pelota y con él y accedió a jugar, primero con las manos y después con el pie. Después miramos los peces y jugamos con globos y comenzó a reir enseguida. Pasamos la mañana jugando, después comimos e hicimos la siesta. De ahí en adelante todo fue sobre ruedas y hemos ido conociéndonos poco a poco, primero durante esa semana en Addis y después en casa. Y ha ido todo tan bien en cuanto a nuestra relación y a nuestra adaptación en familia que me parece increíble.

He escrito esta entrada en varias etapas... Ahora la acabo mientras Gezu duerme la siesta. El próximo día explicaré cositas sobre lo que pude ver de Addis, el hotel, la gente, etc.

domingo, 21 de marzo de 2010

Ya estamos en casa!


Uffff! No creo que pueda explicarse en un blog nuestra experiencia, pero intentaré explicar cositas poco a poco.
La verdad es que íbamos preparados para todo, para cualquier reacción de Gezu (diminutivo de Gezahegn) pero el encuentro fue bastante bien, y también el resto de días que pasamos en el maravilloso país de origen de nuestro hijo. Y digo maravilloso porque así lo sentimos en nuestro corazón, por su gente, su música, sus olores, sus colores y sabores.
Contaría un millón de cosas. Recuerdo perfectamente lo que sentí al verlo entrar en el hall del hotel de la manita con su cuidadora, cómo nos miraba y cómo le hablábamos, cómo cogió la pelota que le habíamos traído desde tan lejos y cómo jugamos con ella, cómo miramos los peces de la pecera, cómo jugamos después con un globo, le encanta jugar con globos.
Fue un precioso encuentro y nuestra relación ha ido afianzándose poco a poco durante esta semana en Addis, hasta el punto de que podemos decir que al llegar a casa no extrañó nada... estando con nosotros está relajado, sonriente y hablador. Pensábamos hacerlo de forma muy paulatina pero ya ha conocido a toda la familia (iaios, ti@s y prim@s, claro) porque así hemos percibido que podíamos hacerlo.
Intentaré escribir un poquito más mañana, ahora estoy cansada... tantas emociones...

Un beso, y gracias por estar al otro lado.

viernes, 12 de marzo de 2010

El viaje de nuestra vida

Quedan exactamente 14 horas para que despegue ese avión que nos llevará hasta nuestro hijo, Gezahegn. No voy a intentar describir lo que eso significa para nosotros, lo conscientes que somos de lo que vamos a vivir, desde ahora y para el resto de nuestras vidas.
Hace pocos días, el lunes pasado, recibimos un video, regalo de nuestros compañeros de viaje, en el que podemos ver la casa de acogida y en el buscamos y escudriñamos cada rincón de esas imágenes para reconocer a nuestro peque. He de decir que, cuando pusimos el video, pensé que no lo reconoceríamos; tantos niños de edades muy parecidas, iba a ser difícil. Pero cuando su preciosa carita fue registrada por esa máquina, cuando nos fue mostrada casi en segundo plano... los dos gritamos a la vez "Ese es!". Lo reconocimos al instante sin ninguna duda; reconocimos esa preciosa sonrisa y esa mirada que nos ha robado el corazón. Como dijo una buena amiga bloguera, es un gran regalo, no sólo para nosotros, sino también para él, un regalo único que vamos a guardar como un gran tesoro.
Ahora andamos locos con las maletas; la compañía aérea nos permite sólo 8 kg en el equipaje de mano y jamás pensé que se me haría tan justo ese peso... si mi monedero ya pesa 1 kg!!!!! (bueno, soy una exagerada, sí). Hemos pesado las maletas un millón de veces, hemos vaciado y vuelto a llenar cada una de ellas otras tantas y hasta hemos discutido por lo que es y lo que no es imprescindible. ¿Quién cree que la pelota que ayer le compré para nuestro encuentro no es tan importante? Es lo más importante, en el aeropuerto no venderán pelotas tan bonitas y sobretodo la que yo he elegido para él...
Ya os podeis imaginar el semicaos que tenemos montado. Ahora sólo cabe esperar estas poquitas horas que nos separan de nuestro hijo y vivir las siguientes de manera intensa para que queden grabadas en nuestra memoria para siempre.
Nos leemos a la vuelta.

lunes, 8 de marzo de 2010

5 días, nada más




días para coger ese avión, para iniciar ese viaje tan importante. Aquí estoy, intentando pasar un día normal, con mis experimentos en la Universidad, pensando qué voy a comer hoy y a qué hora llegaré a casa... como si nada especial estuviera a punto de sucedernos. Pero como bien he dicho, sólo lo intento, aunque lo que realmente se me antoja es no trabajar y no atender a ninguna otra cosa que no sea nosotros, nuestro niño, nuestro viaje. Pienso en qué voy a meter en la maleta, aunque ni siquiera la hemos abierto aún; en qué nos falta por comprar y preparar porque, cuando parece que ya lo tienes todo bien atado, te das cuenta de que todavía faltan cosas y ahora sí creo que los días van a pasar más rápido... 5 días, nada más.
Esta tarde tenemos la reunión con nuestra ECAI en la que nos darán más detalles sobre el viaje e imagino nos orientarán sobre qué llevar, sobre cómo trancurrirá nuestra estancia allí, sobre qué podemos y tenemos que hacer en esos 6 días maravillosos en Addis Abeba. Aunque ya tenemos una información que esperábamos para esta reunión y que nos ha sido adelantada. Montse y Pedro (de La Rioja) viajarán con nosotros para conocer a su preciosa pequeña. Son curiosas estas relaciones cibernéticas que nos permiten los blogs; estos puntos de encuentro mágicos en los que, sin conocernos, nos conocemos...

sábado, 27 de febrero de 2010

Mientras esperamos

Van pasando los días, pero parece que no pasan. Esta espera es la peor de todas las esperas. Tras nuestro juicio, al conocer la fecha en la que viajaremos, me pareció que ese día estaba a la vuelta de la esquina. Hoy, una semana después, tengo la sensación de que ese día está muy lejos, tanto que prefiero no pensar (cosa imposible); tanto que 3 semanas pueden resultarme más largas que 1 año y medio, muchísimo más. Aunque los días se hacen cortos, pues hay muchísimo trabajo por hacer antes del viaje, estas 3 semanas de margen es un tiempo larguísimo... no sé si me explico.
En estos días, además de adelantar todo el papeleo que podamos, estamos acabando la habitación de nuestro niño. Ya queda poquito: una estantería, un armario, un espacio para sus juguetes, su camita y algunos adornos completamente necesarios (¡gracias tío Pedro!). Cada nuevo elemento nos ofrece una nueva imagen de su espacio en el que ya casi, casi, sólo falta nuestro Gezahegn, a quien esperamos con muchísisma impaciencia.
Ahora pienso mucho en el viaje, en el momento del encuentro, en la sensación de tenerle en la cama de al lado en el hotel, de comer juntos, de meterle en la bañera, de coger el avión que nos traerá a casa, de contemplarlo en su camita, en casa, mientras duerme. Ahora es indescriptible todo eso e intento imaginar cómo será después.

Entoy muy sensible últimamente... creo que empiezo a comprender a las MADRES... ;-)

miércoles, 17 de febrero de 2010

Ha sido hoy



Esta mañana ha sido tremendamente larga. Habíamos decidido pasarla juntos para que lo estuviéramos en el momento de la llamada. Desde las 8.00 h que hemos salido de casa, hemos estado pegados al teléfono. Lógicamente, al principio de la mañana no esperábamos ninguna noticia, pero conforme pasaban las horas nos hemos ido impacientando; teniendo en cuenta que en Etiopía son 2 horas más... bien podría celebrarse el juicio a primera hora (de allí) lo que supondría que a eso de las 11.00 o las 12.00 podríamos saber algo, ¿no? Pues no lo sé, el caso es que los minutos pasaban y ya empezábamos a pensar que nadie nos llamaba, que qué estaría pasando, que si habría algún problema, que si no nos iban a llamar inmediatamente... Hemos tenido tiempo de volver a casa, preparar la comida y convencernos de que nos tocaría esperar a la tarde como en la otra ocasión... nos esperaba un día aún más largo. Y ya resignados y prácticamente sentados a la mesa, creo recordar que a eso de las 13.30 h más o menos, el teléfono ha vuelto a sonar. Yo ya no pensaba que sería la ECAI pero he observado a Antonio para intuir cualquier gesto que me informara sobre la procedencia de la llamada. Al cabo de unos segundos, Antonio me ha mirado esbozando una sonrisa, asintiendo y cerrando el puño como señal de celebración. Entonces, una inmensa felicidad me ha recorrido y he mantenido el silencio para enterarme del resto de la conversación.
Nada más, de momento, con esto tenemos para días... aunque pronto tendremos una reunión para ultimar los detalles del viaje.


Si todo va bien, viajaremos el día 13 de marzo


domingo, 14 de febrero de 2010

5a Reunión

Ayer acudimos a la penúltima reunión de nuestra ECAI. En esta ocasión, la persona que dirigía la reunión era psicóloga y nos habló sobre las distintas etapas que todos los niños viven. Lo cierto es que, como ya he comentado en alguna otra ocasión, a estas alturas todo gira en torno a lo mismo y no hay muchas cosas nuevas que aprender o, mejor dicho, no nos aportan nada nuevo en estas charlas, pero estoy segura de que siempre quedan muchas cosas por aprender. Sin embargo, también es cierto que durante una hora y media de charla alguna cosita, por pequeña que sea, siempre podemos extraer. Yo me quedaré con algo que me pareció realmente interesante. Como ya he escrito unas cuantas lineas atrás, se centró bastante en explicar de manera general las etapas y los comportamientos de los niños a distintas edades e indistintamente de su condición primera de adoptados; y el hecho de que hiciera alusión a los niños en general y no acotara determinados comportamientos o reacciones infantiles dentro de esta condición, es la enseñanza que yo, personalmente, extraigo de esta charla. Entiendo que es importante tener en cuenta que nuestro hijo tendrá esta particularidad (y otras muchas, como cada individuo) pero que no debemos adjudicar cada uno de sus comportamientos al hecho de que fue adoptado, para no fijarle nosotros mismos este"título" el resto de su vida. Es importante que entendamos y comprendamos este hecho, y que, en alguna ocasión, actuemos en consecuencia, como también es importante que entendamos y comprendamos que es una persona individual, y que tendrá reacciones lógicas e inherentes a su edad en cada etapa.
Aunque en la charla se tocaron algunos otros temas, éste me pareció a mí el más interesante y así lo resumo.

jueves, 4 de febrero de 2010

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Juicio aplazado.

Próxima fecha: 17/02/2010

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sábado, 30 de enero de 2010

Aún más fotos!

Hemos vuelto a recibir fotos de nuestro niño y no puedo decir nada más que:
Guapo, guapo y guapo!!!!

lunes, 25 de enero de 2010

4 de Febrero

Tengo el Danonino hace media hora con una cucharada... entre unas cosas y otras no hay manera de que me lo pueda comer! (es la primera vez que me como un Danonino y tengo que decir que está buenísimo de chocolate, jeje... será que me estoy preparando?).

Y es que si dan una noticia interesante en la tele, si Yala gruñe porque alguien pasa por nuestra puerta o si recuerdo que tengo que buscar un ticket de compra, son cosas que pueden entretener bastante. Pero lo que más puede "entretener" o más bien impactar, llenar de emoción, de felicidad, de miedo, es saber que el dia 4 de FEBRERO podría ser madre. Exacto, esa es la fecha de juicio tan esperada, el día en que, si todo sale bien, podré decir que Gezahegn es nuestro hijo y podré empezar a preparar ya ese viaje tantas veces realizado en nuestra cabeza...

Es curioso, pensábamos que podía volver a suceder... la foto de Gezahegn nos llegó durante un viaje de trabajo de Antonio. Él me dijo que me traería un regalo de ese viaje y así lo hizo, me envió una foto preciosa... Ayer, antes de salir de viaje de nuevo me dijo "Quieres que te traiga un regalo?". ¿Adivinais qué le pedí? Una fecha de juicio, claro. Y cuando hoy me ha llamado y me ha dicho que ya tenía mi regalo... uf!

Si en otras ocasiones he expresado lo difícil que me era explicar la situación y la emoción, en este caso eso queda multiplicado por no sé qué número... y pienso en por cuánto habré de multiplicarlo a partir de ahora con cada uno de los poquitos pasos que nos quedan por delante hasta comenzar con nuestra nueva vida.

No puedo decir más, que estamos felices, impacientes, emocionados y no sé si lo he dicho... FELICES.

martes, 19 de enero de 2010

Más fotos!

Hemos recibido dos nuevas fotos de Gezahegn!
Esta tarde hemos recibido en el buzón de correo electrónico esta nueva alegría, dos fotos más de nuestro peque. Está muy cambiado, más mayor y "gordito", jeje. Y muyyyyyyyyyyyy sonriente.

Es una preciosidad!





Gezahegn ven pronto!

Y más espera...

Y cuántas ganas de conocer esa fecha de juicio tenemos! Los días pasan y, aunque en la ECAI nos pusieron sobre aviso de que no desesperásemos de ahora en adelante (ya que la asignación había sido tan rápida), no podemos evitar desear que los días pasen. De momento nos conformamos con tener fecha de juicio, después ya nos concentraremos en la siguiente espera y así...

El viernes pasado acudimos a una nueva reunión de la ECAI; era la reunión del médico. Salimos de allí todos los presentes bastante susceptibles y aprensivos con el tema vacunas... madre mía! pero, existen tantas? jeje. Además de hablar de nosotros y el viaje, nos explicó acerca de la salud de los niños, los problemas de nutrición, etc. Nada nuevo, casi todo conocido ya.

Por otro lado pude enseñar la foto de Gezahegn y conocer otras asignaciones del grupo, incluso la fecha de juicio de una pareja que espera a unos hermanos de 4 y 6 años, creo recordar. Es curioso cómo se vive cada una de estas noticias en estos grupos donde todos estamos unidos por esta situación tan especial, en los que todos esperamos con paciencia cada noticia.

No tengo mucho más que explicar; quería hacer una entrada con nuevas informaciones, pero nada ha cambiado de momento. Sólo el tiempo de espera que ha aumentado en unos cuantos días...

jueves, 7 de enero de 2010

Después de la tormenta...

Por fín hemos tenido tiempo de asimilar pero que muy bien "lo que se nos viene encima". Estamos encantados de la vida y con unas ganas inmensas de que todos los acontecimientos se sucedan rápido, pero no podemos pedir más. Esperaremos lo que haga falta sin desesperar, pues hasta ahora todo ha ido bastante bien.
En estos días, desde que conocimos a nuestro futuro hijo (crucemos los dedos), ya hemos comenzado a preparar su habitación... no vaya a ser que llegue y no tenga dónde dormir, jeje. Hemos pintado su nuevo dormitorio, y hemos colocado un armario... ahora esperamos su camita (que ya está en camino) y después acabaremos de decorarla.
La verdad es que los días pasan y cada vez va quedando menos para conocer la fecha de juicio; no se nos hace excesivamente lento el tiempo aunque pensemos constantemente en él y lo nombremos a cada rato. Incluso a nuestra Yala le hemos enseñado su foto y le hemos hablado de él, aunque puedo asegurar que no se entera de nada, lógicamente. Eso sí, le extraña bastante la revolución de pinturas, muebles y cambios que hay en casa y a veces parece preguntarse qué narices hacemos; creo que piensa que estamos "chalaos".
Ahora me concentro en mis exámenes, que llevo bastante bien, creo, pero cuando acabe... uy!!! Cuando acabe voy a disfrutar de mis minivacaciones al 100%, primero con un viajecito a Praga (envidia, eh?) y después dedicándole mi tiempo a Gezahegn, aunque sea a distancia.