martes, 27 de julio de 2010

Hace días que no sé qué escribir (para variar) pero aquí me encuentro delante del ordenador con mi niño enganchado a mí, y tengo que decir que mi hijo es el niño más gracioso del mundo. Será que me lo parece a mí, seguramente, pero es que hay veces, como ahora, en las que no puedo parar de reír al escucharlo. Es divertidísimo, le encantan las bromas y tiene una risa que se contagia y me enamora!

Es que mira que es bonito el tío!


Por otro lado, ya le hemos matriculado en el cole y está muy ilusionado con empezar. Ha estado preguntándonos cuántas mañanas faltaban para ir al cole... pero ahora esto ha pasado a un segundo plano. Ahora la pregunta es cuántas mañanas faltan para ir a la playa de Mallorca... Y quedan muy poquitas!

2 comentarios:

Carmen dijo...

Es que son divertidísimos con sus ocurrencias y sus risas.
Que suerte que quiera ir al colegio. Mi hija sigue sin querer oir hablar del tema.... ya veremos que pasa en septiembre, por que ir, tiene que ir.
Disfrutad mucho de la y volved con fuerzas renovadas.
Muchos besos

julieta dijo...

Hola Lydia, me alegra ver que todo va muy bien. Nuestra nena es divina, también es super bromista y su risa se escucha de lejos. Hacía años que no me caían lágrimas de tanto reir!!!
Qué suerte que hayas encontrado cole, nosotros estamos con ese problemilla ahora.
Bueno, un besote grande para los tres y si un día te acercas por nuestra tierra dame un toque, ok?