viernes, 20 de agosto de 2010

La pregunta del millón... (o una de ellas)

Estoy agotada... ¿después de las vacaciones? Pues sí, así es... Bueno, creo que va por días, ya es viernes y toda la semana en casa con mi hijo, sin saber muy bien lo que hacer, eso también cansa. Será por eso que hoy, por primera vez, he soltado alguna lágrima cuando mi hijo me ha hablado de su pasado. Siempre lo escucho con atención e incluso me intereso por lo que me cuenta, pero hoy he sentido pena, impotencia, agotamiento al oir sus comentarios. Ayer me hizo también un par de comentarios curiosos a los que me tengo que enfrentar sin remedio y no es que no quiera; hasta ahora he tenido presente las cosas a las que me tendré que enfrentar pero cuando miro desde fuera, cuando intento subir unos cuantos metros y reflexionar desde la distancia me doy cuenta del gran trabajo que nos queda por delante... que eso una ya lo sabe, pero una cosa es saberlo y otra muy distinta toparse de morros con la realidad:

G(Gezu): Mama, allí donde yo vivía había muchos niños... cuando tú quieras puedes ir y llevarte a otro...
Y (Yo): (cara de "No creo que vaya a ir allí a coger a ningún niño... eso no funciona así...")
Él que ve mi cara y me pregunta:
G: ¿Vale mucho dinero?
Y: No cariño, no es eso...
G: ¿Tu has pagado mucho dinero para llevarme a mí?
Y: No cariño... -y en tono divertido y chistoso- Pero bueno, ¿eso como va a ser? ¿Los niños se compran? ¡¡¡Las personas no se pueden comprar!!!

Él sonrie... pero yo me quedo pensativa... me pregunto qué le habrán explicado a él para hacer esa pregunta o qué correrá por su cabecita... Lo cierto es que últimamente pregunta mucho por el dinero, que si cuánto vale esto, que si se necesita mucho dinero, si nosotros tenemos mucho dinero... yo le digo que él no se preocupe por eso, que mama y papa saben en qué gastar el dinero y él no necesita tener dinero, cuando quiera algo nosotros lo compraremos si es necesario.
En la misma conversación pero unos segundos antes o después también me soltó la pregunta del millón que no pensé que llegara aún... ¿Por qué me dejaron allí? (refiriéndose al abandono)... pero seguidamente hizo otras preguntas y otros comentarios y comenzó a hablar de otras cosas así que no tuve la opción de contestar y eso quedó ahí. Imagino que volverá a hacerla en cualquier momento y yo se lo explicaré... lo mejor que pueda...

miércoles, 18 de agosto de 2010

De vuelta

En fín... ya estamos de vuelta de esta semanita vacacional. La verdad es que hemos descansado menos de lo que esperaba, pero no voy a echarle toda la culpa a nuestro bichejo (que lo es) porque nosotros nunca nos hemos sabido estar quietos en un lugar, nos va el rollo de investigar, visitar, caminar y agotarnos así que, si Gezu no nos ha dado tampoco mucha tregua, no le vamos a reprochar nada.
Llegamos al hotel en Palma de Mallorca a las 23:30h, muy cansados, lógicamente. Cuando caminábamos por el pasillo del hotel hacia nuestra habitación Gezu soltó un "Qué bonitoooo (muy bien entonado)", "Qué limpiooooo" (y es que mi niño es muy pero que muy limpio y se fija hasta en eso, con 4 años...). Nosotros nos reíamos porque tampoco era para tanto, la verdad, era un hotel bastante justo. Entramos en la habitación (voy a obviar las incomodidades que encontramos) y mientras Antonio bajaba a hacer una reclamación yo me asomé con Gezu al balcón a mirar la piscina. Alucinó y soltó un "Estoy muy contento!" (también perfectamente entonado). Yo me derretía al verlo tan feliz, tan sorprendido.
Los 3 días trancurrieron bien, entre playa, piscina y paseos interminables. Gezu debió ser un pez en otra vida porque no quiere sacar la cabeza de debajo del agua así lo maten, como se suele decir. Bucea a la perfección, ya se tira de cabeza y si nos hubiésemos querido empeñar un poco ya habría aprendido a nadar... está en ello.

Y la aventura llegó el día de la vuelta. Llegamos al aeropuerto, con tiempo pero no facturábamos así que tampoco teníamos una larga espera por delante, o eso creíamos. Cuando llegó el momento de embarcar nos comunican que el vuelo se va a retrasar unos 40 minutos... fastidio, pero hasta ahí todo bien. Cuando la gente se empieza a impacientar y no nos dan ninguna explicación vamos preguntando qué ocurre. Una fuerte tormenta eléctrica afectaba al aeropuerto de Reus, en el que teníamos que aterrizar, y ningún avión podía salir o llegar. En resumen, tuvimos que esperar para despegar de Palma 2,5 horas más de lo previsto, con el engaño de decirnos que volábamos a Reus (apunto que eran las 12:40h de la noche). Cuando estábamos casi aterrizando nos comunican que no aterrizaremos en Reus sino en Girona... Podeis imaginar la que se lió en el avión. Nuestro pobre Gezu me preguntó si la gente estaba contenta (porque todo el mundo gritaba soltando improperios y amenazas de todo tipo) y yo le tuve que explicar que estaban enfadados y las razones por las que lo estaban. Estaba super cansado y lo único que decía era que no quería tardar más... Una vez en el aeropuerto teníamos que coger un autobús, según nos habían comunicado, que nos llevaría al aeropuerto de Reus. Cuando salimos, no había autobús ninguno hasta las 6:00h!!! Preguntamos cuánto nos costaría un taxi hasta Reus (teníamos allí aparcado el coche, claro), una barbaridad; intentamos alquilar un coche que nos saldría más económico, pero se agotaron en seguida, era de esperar... así que nos tocó dormir en el suelo del aeropuerto (el único que durmió fue nuestro hijo), sufrir un viaje de 2 horas en el autobús y dormir un par de horas más en el hotel que habíamos reservado en Reus para pasar la noche y que ya nos habían facturado.
En fín, un desastre de vuelta a Catalunya, en la que yo sufrí más por mi hijo, evidentemente, que por mí misma, que yo duermo en cualquier parte o no duermo y no pasa nada, pero lo veía a él tan cansado, sin entender muy bien qué ocurría y tirado en el suelo teniendo que dormir con una toalla por encima, que me daba un mal rollo...
Después de eso estuvimos en El Vendrell un par de días más y visitamos el Aqualeón, un parque acuático + un safari en autobús. Gezu se tiró por los toboganes y lo pasó en grande.
Cuando volvíamos a casa ya estábamos cansados y con muchas ganas de llegar y dormir en nuestras camas. Gezu, al llegar, besó repetidamente nuestro sofá...

lunes, 9 de agosto de 2010

Vacaciones


Nos vamos de vacaciones!!!!

3 dias en Palma de Mallorca y 3 más en Tarragona. Mi hijo sólo piensa en la playa y en la piscina. A ver cómo le explicamos que también queremos descansar y pasear...


Hasta la vuelta!