jueves, 10 de febrero de 2011

Preguntas ¿"existenciales"?

Hace un par de días Gezu tuvo uno de esos días en los que se hace preguntas o presenta cuestiones "existenciales". Es curioso, en el cole ya me han dicho que es un niño que se nota que es más "adulto" que los demás (de hecho debe serlo de edad cronológica pero imagino también que las vivencias le hacen serlo), que hace preguntas que a los demás ni se les pasan por la cabeza y que intentan contestárselas en la medida de lo posible. Hace unos 3 o 4 días me dice mientras cenábamos unas patatas hervidas:

- G: "¿De dónde sale la comida?".
- Y: "Pues depende... por ejemplo, las patatas salen de la tierra."
- G: "¿Cómo?"
- Y: "Pues, se pone una semilla y con ayuda de la tierra y del agua crece la patata."
- G: "¿Y de dónde sale la semilla?"
- Y: "De otra patata."
- G: "Ah............."

Ya os adelanto que no se quedó muy convencido pero menos mal que no siguió preguntando. En resumen la pregunta que se hacía era: ¿Qué fue antes el huevo o la gallina? ¿Alguien puede responder?

Cuando se fue a la cama todo transcurrió con normalidad. Suele dormirse solito y rápido, pero esta vez me llamó al rato. Tenía los ojos vidriosos y me dijo que él no se quería morir. En ese momento es difícil encontrar una respuesta o un consuelo que le sirva porque no lo hay. Se morirá y yo me moriré y todos los haremos, pero creo que para él esta cuestión va más allá. No creo que entienda exactamente lo que es la muerte o pueda imaginarlo, a cualquier adulto le cuesta hacerlo, pero creo que es una cuestión que él vive como algo que se le escapa, algo que no controla, algo que le llevará lejos de todo lo que conoce ahora (salvando las distancias, algo parecido a lo que ya ha vivido). Le dije que no se preocupara de eso, que él era muy joven y no tenía que pensar en eso. Ahora mismo no recuerdo las palabras exactas de la conversación pero me pareció que no le servía de mucho mi respuesta y pensé que en ese momento debía tranquilizarle, que tendría tiempo de entender y asumir la muerte; así que le dije que no se iba a morir, que las personas mayores estaban muy cansadas y algunas se querían ir a descansar pero que si él no se quería morir pues no lo haría. Me preguntó por mí, dijo que yo era más mayor, y le dije que yo también era joven (jóvena, como me dijo él) y que tampoco pensaba morirme. Y palabras textuales "¿Para qué crees que me hecho cremitas en la cara? Pues para tener la piel siempre suave y no hacerme vieja". Esto le hizo sacar una sonrisa entre las pequeñas lágrimas que corrían por sus ojos y me dió la sensación de que se quedaba más tranquilo. Sé que es necesario hacerle comprender que eso no lo podrá evitar, que eso es así y tiene que aprenderlo pero no creí que fuera el mejor momento porque lo que él necesitaba era seguridad.
Esa noche le costó dormirse, le conozco y sé que le dió mil vueltas a la cabeza antes de hacerlo.
Y yo me pregunto ahora ¿es normal que un niño de 5 o 6 años se haga esas preguntas? ¿que plantee esas cuestiones y le preocupen tanto sin haber vivido de cerca la experiencia de la muerte? Bueno, sin haber vivido de cerca esta experiencia aquí, pero me faltan tantas piezas de su puzzle...

5 comentarios:

María J. dijo...

Hola Lyd, no sé si es normal pero mi sobrino que ha cumplido en enero 7 años, lleva diciéndole a mi madre que no quiere que se muera hace mas de dos años.
Hace tiempo empezó a preguntar por la muerte, y una vez que ha asimilado (o eso creemos) que todos nos moriremos algún día, a base de muchas explicaciones, ha comenzado a decirle a su abuela que no quiere que se muera. Suponemos que es porque, es a la que ve mayor y a veces un poco chunguita con los achaques. Así que mi madre, le contesta que no se piensa morir todavía,que aún le tiene que dar algunas tortas más, le da algunos capotazos, como decimos nosotras y termina haciéndole reir, para que olvide un poco el tema, hasta que vuelve con el tiempo a plantearlo. Lo hace muy de vez en cuando, la verdad, pero ya hace tiempo que lo preguntó y ahora lo hace cuando ve a su abuela con gripe, o a su abuelo cojear por el dolor de la pierna. Bueno ahora más que preguntar, dice que no quiere. Supongo que son fases, por las que tienen que pasar, aunque si es verdad, que no todos los niños se plantean la duda de la muerte tan pronto.

Concha dijo...

Pues no me parece raro. Verás, en 2º o 3º de E.I., es decir con 4 o 5 años, la madre de uno de los amigos de mi hijo me contaba lo preocupado que estaba el niño respecto a la muerte, lo mucho que preguntaba sobre la suya propia y la de sus padres, y la angustia que le producia. Ella trataba de tranquilizarle un poco como tú, pero el niño continuaba obsesionado, hasta que fué el mismo quién propuso la solución.
Un día le dijo a su madre "Prometeme que si os moris me voy a vivir con Concha". Imagina la sorpresa de su madre y la mia propia, especialmente porque ese niño que no es adoptado, que tiene una familia extensa que le adora, y ninguna experiencia cercana sobre la muerte, y ademas ninguna relación especial conmigo, pensara que yo representaba su tranquilidad.

Mi hijo si es adoptado, y su amigo lo sabe ¿tendrá eso algo que ver?
¿representaré yo a quién cuida a los que se quedan sin padres?. Es difícil saber lo que pasa por sus cabecitas.

Xiao dijo...

Pues yo creo que sí ha tenido una experiencia cercana con la muerte y que eso posiblemente le llevó a tanto cambio. Y ahora que su apego empieza a sentirse no quiere perder lo que ya tiene.
Nunca sabemos cuando es el mejor momento para ayudar a nuestros hijos a comprender algo, pero ellos sí lo saben y por eso preguntan.
Besos

Vicky dijo...

Lydia, Adam también ha pasado por esa fase, la mayoría de los niños comienzan a esta edad a hacer preguntas de este tipo, y deducen que nosotros somos más mayores y que por tanto nos iremos al "cielo", y la angustia de que ellos mismo también harán ese viaje. Te puedo decir, por experiencia, que el tema de la muerte me llegó a obsesionar durante un tiempo, no aceptando algo inevitable, lo traté y ahora lo vivo de otra manera. Yo no quiero que mis hijos vivan esa angustia, por tanto he querido responder a sus preguntas con naturalidad y tranquilidad, para que lo viva así desde ya, forma parte de la vida, pero sí es cierto que he utilizado "Eso solo le pasa a los viejitos, y para a ti y a mi nos queda muuuucho tiempo". Entiendo la realidad que nos explicas y sus circunstancias, pero la capacidad de comprensión y aceptación de los niños es abrumadora. A mí de niña no me hablaron con naturalidad ni de la muerte ni de otros temas, siento que me faltan respuestas a mis preguntas, y bendita mi experiencia que me hace consciente para criar a mis niños. Adam ha llegado a llorar con angustia preguntándome y diciéndome que no quiere morirse, pero ha evolucionado de momento. La siguiente fase es cuando le dicen a la abuela "Pronto te morirás" ahí ya te quedas de piedra, sobre todo cuando se giran y siguen con lo que estaban haciendo. Los hijos de Simon también han pasado por esto y Amelie le dijo a mi suegra un dia que se moriría y que la iría a ver al cementerio, pobre Grandma!!!
Beso.

Merce dijo...

Yo creo que cuando habla de muerte, algo que sí se plantean muchos niños de su edad; también inconscientemente se refiere a perderte, a separarse de tí, a volver a pasar por cambios, por frustraciones, por abandono...
Estos niños nuestros tienen un bagaje tan tremendo, que se sienten inseguros y lo reflejan de mil maneras.