viernes, 30 de septiembre de 2011

Frases célebres

He rescatado este título de un apartado del foro Adoptiva2 en el que se exponen frases digamos... desafortunadas (por ser condescendientes) sobre la adopción o sobre racismo. En este caso las frases célebres son de mi propio hijo y después de escuchar muchísimas he decidido apuntarlas en un papel para poder hacer una entrada de vez en cuando. Yo me parto de risa con él, a veces por su lógica aplastante y otras veces por el lío que parece tener en la cabeza.
En primer lugar unas cuantas palabras nuevas para el diccionario de la RAE:

Después de ver la película 'Aladin':
- "Su padre era el rey de los ladrones y ladraba cosas"

Mientras juega con una pistola de agua y me apunta para empaparme:
- "¡Te voy a pistolar!"

Mientras paseamos ve una moto negra y amarilla:
-" Mira! Un mototaxi!"
(bueno esta la contempla el diccionario de la RAE, pero mi hijo no lo sabe, sólo le pareció obvio que con esos colores (y viviendo en Barcelona) debía ser eso, un mototaxi)


Ahora otras para reírse:

- Papi: "Eres más pesado que una vaca en brazos"
- Gezu: "Todas las vacas tienen brazos"
(esta no la he entendido)

- "Cuando tengas un hijo de tu barriga yo beberé tu leche y a él le daré colacao. A tí te ordeñaré como a una vaca."

Se queda en calzoncillos para bailar y me dice:
- "Ah! Ya sé que estoy sexy..."

- Papi y mami: "Te vamos a quitar las pilas"
- G: "Yo no tengo pilas, tengo corazón, tengo vida!!!"


No me digáis que no es para reírse, yo al menos me parto, será amor de madre... jeje.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Encuentro BBK

Este sábado acudimos al primer encuentro que ha organizado nuestra ECAI desde que estamos aquí con nuestro hijo. Se trata de un encuentro de familias, en su mayoría con sus hijos etíopes en España, aunque también acuden familias que están en espera. Yo, particularmente, acudí con la ilusión de encontrarme con algunas compañeras de camino que he conocido a través del blog o con las que de una manera u otra he tenido contacto internáutico, con compañeras/os de los cursos que organiza la ECAI cuando estamos en espera, etc. Además, tengo que decir que durante este año y medio he pensado mucho en uno de los niños que conocí en la casa de acogida en Addis, un niño que me robó el corazón, por su madurez y su actitud con nosotros en aquel momento. Además era, según mi hijo, su mejor amigo, así que me he preguntado mil veces dónde estaría y si tendríamos la suerte de volver a verle.
Fue una comida amena, divertida y de intercambio de experiencias e información; lo pasamos bien.
Gezu, al principio se encontraba un poco desubicado, perdido, y se quejaba de que no conocía a ningún niño ni había ningún amigo. Comió con niños que no conocía y le costó pasar la primera parte del encuentro. Cuando los padres nos sentamos a comer después de los peques, éstos salieron al jardín a jugar. Gezu venía de vez en cuando y nos contaba que estaba jugando solo con una pelota... En un momento dado, llegó con otro niño y nos pidió agua para él y su "nuevo" amigo. Me sorprendió y lo miré mientras pensaba "anda! parece que Gezu ya ha encontrado alguien con quien jugar". Entonces, algo indignado por nuestro despiste nos dice "Es A.!" No me lo podía creer, era ese niño en el que tantas veces había pensado y del que habíamos hablado en varias ocasiones. No puedo describir la emoción y la alegría que sentí. Sin pensármelo dos veces le pregunté dónde estaba su madre para ir a hablar con ella.
Corrieron, saltaron y jugaron hasta el final del día... pocas veces he visto a mi hijo tan y tan contento. Estaba emocionado, feliz de haber encontrado a su amigo. Cuando nos fuimos nos despedimos de todo el mundo menos de él que andaba perdido jugando y cuando nos acercábamos al coche oímos que alguien llamaba a Gezu. Era él, entonces mi hijo corrió hacia él, se dieron la mano y un beso... fue una escena muy tierna, mágica.
Ahora, ya sabemos dónde está, y estamos contentísimos.

Besos a Ángeles, Adanu, Julieta, Bati! Muaks!!!!!!!!! Me alegro de haberos encontrado!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Ahí van!

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Ya soy un poquito más vieja... y más sabia!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Dormir sin mamá (o papá)


Estas vacaciones hemos hecho un gran avance. Hace tres entradas explicaba cómo mi hijo me requería por las noches para ir a dormir, depués de muchos meses de dormirse solo. Pues bien, hemos pasado un par de pruebas para conseguir que vuelva a dormirse solo y alguna cosa más.
Hacía tiempo que me planteaba la posibilidad de salir una noche a cenar con mis hermanas (hace tiempo que me lo venían proponiendo) pero no encontraba el momento. En primer lugar por Gezu, sabía que sería una prueba difícil para él, si ya lo pasa mal cuando su padre está de viaje, imaginaba que prescindir de mí podía ser toda una odisea. Pero el momento llegó y me cargué de valor para aceptar esa cena entre hermanas que deberíamos hacer más a menudo. Se lo dije el día de antes, con muchas explicaciones y con mucha delicadeza pero su respuesta fue, exactamente como esperaba, negativa. Me preguntó hasta la saciedad por qué tenía que marcharme sin él, por qué no quería que él fuera. Yo le di mil explicaciones para que él entendiera mis motivos y que eso era una cosa normal y que yo necesitaba. A ratos terminábamos la conversación pero volvía una y otra vez hasta el punto de hacerme un chantaje emocional de campeonato. Pero no decaímos, ni yo ni su padre, en explicaciones y en firmeza. Y entonces se me encendió la bombilla. Hace tiempo me solicita quedarse en casa de sus primos a dormir, propuesta que yo he ido posponiendo básicamente por una razón: por su necesidad de que yo le acompañe a la cama cada noche y por ese miedo que ha pasado cuando Antonio ha estado de viaje. Me temía que, aunque él tuviera muchas ganas de vivir esa "aventura", cuando llegara el momento de dormir aparecieran los miedos. Entonces creí que era el momento de explicarle por qué no le había dejado hasta entonces irse a dormir con sus primos y se lo expliqué. Le dije que él me tenía que demostrar que podía prescindir de mí para irse a la cama porque yo tenía miedo de que él, una vez allí, quisiera que yo estuviera y lo pasara mal. Conversamos sobre este tema y sirvió, de momento, aunque la negativa volvió al día siguiente y tuvimos que hablarlo en varias ocasiones. Al final, salí a cenar (aunque estuve a punto de no ir) y todo fue relativamente bien. Salió a cenar pizza con papá y lo pasaron en grande aunque después se levantó en varias ocasiones para preguntar si yo había vuelto (acabamos saliendo a tomar una copa y volví bastante tarde...). Antonio tuvo que manejarse solo en esa situación e incluso llegar a decirle que ya había vuelto cuando no lo había hecho para que lograra dormir tranquilo y no se despertara más.
Esta fue una experiencia, un gran paso pero el paso realmente importante fue otro. Aproveché también su deseo de dormir con sus primos para decirle que tenía que ir solo a la camita, que me tenía que demostrar que podía dormir sin mí y que si así era, antes de que acabasen las vacaciones, podría quedarse con sus primos. Mano de Santo, no volvió a solicitarme desde entonces y tuve que cumplir mi promesa. Y fue este fin de semana, el viernes pasado preparamos una bolsita y ¡ala!, lo enviamos con sus tíos y primos a pasar la tarde y a dormir... y nosotros aprovechamos para cenar solos y salir a bailar (qué mono tenía!!!). Todo fue bastante bien, únicamente quiso llamarnos para darnos las buenas noches al irse a dormir, cosa que yo le había dicho que podía pedir a sus tíos si lo necesitaba y aunque no lo hizo, lo aceptó bastante bien y durmió como un lirón.
Así que hemos dado dos grandes pasos, o mejor dicho 3:

- Irse a dormir cada noche solo.
- Poder dormir fuera de casa (también pienso en las colonias que le tocará hacer este año, en P-5).
- Despegarme yo de él una noche entera...

martes, 6 de septiembre de 2011

De vuelta

Últimamente no he escrito mucho, no sé si serán las vacaciones (más tiempo, pero menos ganas) o la falta de material para hacer una entrada; aunque, bien pensado, nunca me quedo sin material porque las risas, las luchas y las situaciones difíciles se suceden unas detrás de otras sin dar demasiada tregua.
Estas vacaciones han sido largas, demasiado alrgas. He de confesar que las cogí con muchísimas ganas pero 2 meses para no hacer nada creo que es demasiado tiempo. Estas dos últimas semanas sobraban... En la tercera semana de agosto estuvimos en Malta; fueron sólo 4 días así que no tuvimos mucho tiempo de hacer todas las visitas que nos hubiera gustado. Hacía un calor espantoso y los ratos más agradables los pasamos el último día en la piscina del hotel, no os digo más. Si alguien piensa visitar Malta alguna vez le recomiendo, sí o sí, alquilar un coche porque el transporte público es un auténtico desastre además de caro. Dos horas esperando un autobús (a unas temperaturas y humedades indescriptibles) para no alcanzar nuestro destino por 2,60€ el billete, me parece demasiado. Gezu sólo quería volverse al hotel y yo pensaba "¿tres billetes de avión para quedarnos en una piscina de hotel? Ni lo sueñes! Pra eso me voy a Blanes..." Jaja, yo lo pasé mal pero el pobre mío, no entendía nada...
En fín, que ya estamos de vuelta y con ganas de empezar con la rutina, su rutina, porque mi año va a ser diferente. A mí me toca acabar, ahora sí, la carrera y buscar trabajo, que no es poco, dadas las circunstancias.
Así que ¡manos a la obra!