viernes, 19 de octubre de 2012

Feliz cumpleaños años...

No me he equivocado en el título, es un título extraño, sí. Y es que Gezu a sus 6 años ha cumplido de golpe 8, qué os parece? Me explico.

Gezu llegó a nuestras vidas hace 2 años y siete meses. Aún recuerdo el primer momento que le vi, delante mío, tímido, extraño, y tan pequeño... Había estado comparando niños por todas partes para hacerme una idea de cómo sería de complexión y de altura, pero en ese momento se me antojó más pequeño de lo que esperaba... tenía 4 años (teóricamente). Con el tiempo comenzó a crecer... y a crecer... y no nos quedó más remedio que reconocer que no tenía la edad que figuraba en sus papeles, Comenzamos a pensar si era positivo que se relacionara con niños tan diferentes en edad, si era positivo que "aprendiera" en la escuela lo que ya sabía, si sería positivo para él pasar las etapas escolares que no había vivido o si le perjudicaría sentirse fuera de lugar en ese momento y en el futuro. Mientras tanto él seguía creciendo y las respuestas se iban presentando por sí solas.
Entonces tomamos la decisión de comenzar el proceso de cambio de edad legal, un proceso que sabíamos podía ser largo y pesado pero que sin duda iba a ser lo mejor para él. No voy a explicar los trámites, sería muy aburrido (pruebas médicas, presentación de documentos, etc), pero la cuestión es que después de muchos meses el juez del registro civil nos dijo SI, vuestro hijo tiene 8 años. Además del papeleo hemos tenido que trabajar con Gezu mucho este cambio, porque aunque el ser de pronto 2 años mayor a él le parecía genial, lo del cambio de curso y compañeros ha sido más difícil. Al principio se cerraba completamente a esa posibilidad. No quería dejar atrás a los compañeros, pero todo este tiempo nos ha ayudado a poder explicarle y hacerle entender que las cosas eran como eran y que el cambio era mejor para él. Que iba a tener otros amigos y que no iba a dejar de ver a los que ya tiene, ya que no cambia de escuela... sólo de curso, 1 curso.
De todas maneras el cambio se ha hecho de forma gradual. Ya el año pasado comenzó a hacer repaso con los niños de un curso más que el suyo (1º entonces) de manera que iba poniéndose al día del curso siguiente. Este verano ha estado haciendo faenas de 1º y este primer mes le iban poniendo tareas también de un año superior, en este caso 2º.
Por fin esta semana el cambio se ha hecho realidad, hicieron la pequeña despedida en clase y la presentación a sus nuevos compañeros, con los que ya había establecido relación en las horas de patio, en las de comedor, etc. Al segundo día de su cambio de clase me dijo: "Mama, estoy contento. Porque aquí me lo paso mejor en clase." Y yo traduzco: "No me aburro, tengo motivación por aprender cosas nuevas..." y además pienso "esto me ayudará a madurar como me corresponde" pues la diferencia de comportamiento de sus compañeros de 6 a 8 años ya os digo que se nota y bastante e imagino que este nuevo ámbito en el que se va a encontrar también le ayudará a crecer por dentro hasta donde le corresponde.

PD: aún así, sigue esperando a sus antiguos compañeros a la salida al patio...


FELICIDADES GEZU, por esos 8 añazos!

viernes, 21 de septiembre de 2012

La vuelta al cole

Ya acabaron las vacaciones... las ansiadas vacaciones para algun@s y las nada esperadas para otr@s, entre ellos, mi hijo. Han sido unas vacaciones largas, larguísimas, con días maravillosos de salidas y playa y días eternos, que nunca acababan. Y es que entretener a un niño solo, durante 12 o 13 horas al día y día tras día, es muy difícil, al menos para mi.
Pero por fin volvimos a la rutina. Y ayer tuvimos la reunión de inicio de curso, conocimos la clase de nuestros hijos y pude charlar con su profesora... Y ahí va el motivo de mi entrada:

Hace ya más de una semana que comenzaron las clases. El segundo o tercer día ya le comenté a su tutora que necesitaba hablar con ella durante sólo 5 minutos (por un tema que tenía que compartir con ella necesariamente y además casi de manera urgente) pero después de una semana sin que me diera "cita" (una cita de 5 minutos) tuve que aprovechar la reunión para quedarme al final y abordarla, directamente. Hablamos y le expliqué lo que necesitaba que supiera y me comunicó lo que yo necesitaba saber. Y en toda esta conversación sobre los avances de mi hijo, su futuro y su pasado me hizo un comentario que, aunque no es la primera vez que oigo, me indigna inmensamente. Y lo que más me indigna y me preocupa es la poca formación de algunos profesores y profesoras en este campo (y digo algunos porque la que tuvo el año pasado era una chica bastante formada, profesional y sensible para comprender en esencia muchas cosas difíciles de explicar). En fin el comentario fue el recurrente "Qué suerte ha tenido". Y yo me pregunto ¿suerte? ¿de qué exactamente? ¿de ser arrancado de su entorno cultural y biológico sin ser consultado? ¿de tener que asumir, sin comprender, que su familia es otra que no conoce? ¿de haber tenido que pasar meses en casas de acogida sin besos, sin amor y sin toda la atención emocional que todas las personas, y sobretodo los niños, merecen y necesitan? ¿de qué? La suerte hubiera sido no tener que ser dado en adopción, la suerte es poderte desarrollar y crecer preferiblemente al lado de la familia biológica, de tu madre, tu padre y/o tus hermanos biológicos y no tener que preguntarte cada día por qué te dieron en adopción. Suerte sería no tener que preguntarte cómo estará esta otra parte de tu vida y no tener que repartir tu amor y gestionar esa dualidad amor-culpa que puede producir a una persona adoptada el sentir amor por dos familias y sentir que las traicionas, a las dos...

En fin, no quiero victimizar a mi hijo, intentaré no hacerlo nunca, pero tampoco puedo ni quiero obviar lo que puede haber supuesto y lo que puede suponer para el resto de su vida el haber vivido unas experiencias tan duras a tan corta edad.

Amo profundamente a mi hijo, tanto, que desearía que jamás hubiese tenido que vivir esta experiencia.

Y así le respondí a su profesora... no, no ha tenido suerte...

PD: por cierto también dijo "yo también tengo una sobrina morenita". Jajaja!!! ¿Morenita? Mi hijo es negro, no es morenito. Esos eufemismos me repatean.

lunes, 2 de julio de 2012

1 año de espera

El sábado día 30 de junio se cumplió 1 año desde que entregamos nuestra solicitud de adopción nacional, y como en nacional se cuenta la espera desde que se entrega la solicitud tarde lo que tarde el CI (el nuestro tardó más de 6 meses y era sólo renovación), ya podemos decir que hemos cumplido ese primer año de espera.

Hoy he leído dos entradas en los blogs de Silvia y Merce en las que hablan sobre el sufrimiento que conlleva un proceso de adopción, en concreto hablan sobre por qué alguien puede o quiere comparar el sufrimiento de un parto vs. al de una adopción. Indudablemente son sufrimientos distintos y no voy a entrar en ello, en todo caso dependerá del embarazo y parto o del proceso de adopción en sí. Los habrá fáciles y realmente difíciles en ambos casos.
En nuestro caso puedo decir que tuvimos un primer proceso bastante fácil y muy rápido, lo que significa algo menos de 2 años desde que comenzamos el proceso hasta que pudimos abrazar a nuestro hijo. Pero el nuestro fue un proceso único, como he dicho fácil, y sé que un proceso muy distinto al de la mayoría de procesos de adopción. Aún así tuvimos, y hemos vuelto a tener, que pasar por una serie de entrevistas y formaciones que pueden ser muy enriquecedoras pero que también pueden resultar tremendamente estresantes y desalentadoras. Ahora esperamos, con la certeza de que esta vez no será tan rápido ni previsiblemente tan fácil.

Yo espero, pero con una paciencia extrema, recordando todos los días que en algún lugar existe un niño o una niña de quien algún día seré madre. Y pienso en dónde estará, y me pregunto en qué condiciones, y pasan los días... Espero con gran paciencia, sin estrés porque yo soy así y porque Antonio también lo es y eso ayuda. Pero pienso, por supuesto, imagino, por supuesto, y me centro en mi hijo que a veces no me deja pensar demasiado en otras cosas pero que muy a menudo dice eso de "Cuando venga el hermanito...".

Sin embargo donde otra persona pensaría que sólo llevamos 1 año yo pienso que ya llevamos 1 año...

viernes, 22 de junio de 2012

Racismo

Navegando por la red he encontrado un video sobre racismo que me ha parecido bastante interesante. Todos los textos y vídeos que tratan este tema me lo parecen pero éste muestra un punto de vista muy particular sobre el racismo. ¿Existe el racismo hacia los blancos? ¿Se ha de tratar de la misma manera? ¿Se ha de tratar quizás de otra? ¿Se ha de tratar? Al menos a esta última pregunta mi respuesta es tajante: SI.
Sin embargo, a veces parece que cuando una persona negra o magrebí increpa a una persona blanca haciendo referencia a su color de piel no pasa nada. No es racismo, es vandalismo o gamberrismo callejero. Y yo me pregunto ¿por qué? Podríamos pensar que esto es una discriminación al blanco pero en realidad yo creo que es todo lo contrario. Puede ser que una institución no contemple este tipo de actuación claramente racista porque no le interesa de cara a la galería, ellos luchan por un racismo mucho más mediático, mucho más "de moda". Parece ser muy cool luchar contra el racismo evidente aunque en lo más profundo de nuestras sociedades el racismo esté intensamente arraigado y no se haga nada para evitarlo. Pero yo voy aún más allá. Es posible que este tipo de racismo no esté contemplado porque "nosotros somos blancos" una raza que no sufre la discriminación racial porque es imposible ¿cómo puede ser? ¡somos blancos! ¡No somos una raza! Si alguien nos insulta por ser blancos no nos puede ofender el hecho de que hagan referencia a nuestro color de piel, solamente los insultos que nos infieran. Porque somos otra categoría, jugamos en otra liga. Y eso ¿no continua siendo racismo hacia los que no son blancos?
En este video hay opiniones con las que estoy de acuerdo y otras con las que no, pero es un ejemplo interesante de cómo se trata el racismo según el color de la persona que lo sufre.


sábado, 31 de marzo de 2012

De colonias

Esta semana Gezu se fue a sus primeras colonias. Cuando supe que se iban de colonias pensé "Guau! se lo va a pasar en grande!". Conforme el momento iba llegando empecé a sentir un gusanillo en el estómago pero seguía sintiendo esa enorme alegría de la experiencia que iba a vivir, de lo que iba a disfrutar, de lo que iba a aprender... y fui consciente de la prueba que iban a suponer esas dos noches fuera de casa.
Gezu es un niño que se adapta de una forma extraordinaria, casi pasmosa. Se adaptó a su nueva vida y a su nueva familia de una forma increíble, al colegio desde el primer día y a cualquier actividad que ha realizado. Sabía que lo iba a pasar muy bien y estaba muy feliz por él.
Sin embargo, sorprendentemente, un par de días antes de marcharse comenzó a estar excesivamente cariñoso con Antonio y conmigo. Se pasó el lunes y el martes dándonos besos y diciéndonos que nos quería. Nos reímos mucho con el tema, todo hay que decirlo, pero no bajé la guardia, era una prueba importante para él. La noche de antes le costó un poco dormirse e incluso me llamó una vez entre sueños para que fuese a la habitación y con los ojos cerrados respondió a mi "Qué quieres..." un "Que os quiero...". Imagino que, de alguna manera, él se sentía intranquilo.
Al día siguiente estaba emocionado, lo preparamos todo y justo antes de salir de casa me dijo algo que me sorprendió:

- G: "Mama ¿me apuntas en una papel tu número de teléfono?
- Y: "Sí claro, pero ¿por qué quieres mi teléfono?
- G: "Por nada..."
- Y: "Claro cariño, ahora te lo apunto."

Hasta entonces no había comentado nada en la escuela, porque él estaba feliz y tranquilo pero cuando llegué a la puerta del colegio hablé con su profesora y le comenté la situación, su situación y lo que había ocurrido en casa. Me dijo que no me preocupara, etc. Yo sabía que no iba a acordarse y que iba a estar de maravilla, lo conozco y sé que si lo está pasando bien él no se acuerda ni sufre, pero me pareció prudente comentarlo para que estuvieran atentas a su estado de ánimo.

En fin, ha sido como un fin de semana romántico y de relax que nosotros también hemos disfrutado así que todos contentos. Ayer, cuando fuimos a recogerlo al autocar, al verme su profesora me dijo que había esta perfecto, muy bien, encantado y que quería quedarse más días! Si ya lo sabía yo que "éste" no iba a acordarse de su madre sufridora, jajajajaja! Sin embargo, cuando lo cogimos y lo achuchamos estaba como raro... y le pregunté:

- Y: "¿Qué te pasa?"
- G: "Nada, que quiero irme a casa"
- Y: "¿Por qué?"
- G: "Porque quiero estar con mi familia..."

Qué os parece? Se hace difícil explicarle a una profesora que ha visto a mi hijo tan feliz y tan bien, que quizás sufre o que quizás haya habido momentos en los que nos haya echado de menos... imagino que como todos los niños, no lo sé, pero el mío es el mío y sólo yo puedo intuir qué le pasa por dentro...

Hoy llevamos toda la mañana jugando (no he hecho ni camas ni he recogido ni nada de nada, toda la mañana ha sido para nosotros) y aún lo tengo a mi lado mientras escribo esta entrada diciéndome "mama, te quiero...".


martes, 20 de marzo de 2012

2 años

Hoy ha hecho 2 años que pisamos Barcelona con Gezu en mis brazos. Hoy ha sido un día de celebración.

Gezahegn, te quiero.

Tu mama.

martes, 13 de marzo de 2012

La nieve

Hay un montón de cosas que nuestro hijo tiene que hacer en su vida por primera vez, algunas porque es pequeño y la vida le ofrecerá un montón de maravillas (y desastres) y otras porque su vida anterior no le permitió tener ciertas experiencias que probablemente un niño nacido en otro lugar ya habría tenido (o no). Una de esas cosas es ver la nieve, pisarla y jugar con ella. Prácticamente desde que llegó me ha estado pidiendo ir a la nieve. El año pasado le prometí que iríamos a los Pirineos y vería la nieve. Pero la temporada de nieve pasó y no cumplí mi palabra. Este año volví a prometérselo y esta vez no iba a ocurrir lo mismo.
He tenido que luchar con todo, sobretodo con el tiempo porque este año los esquiadores no han tenido buena temporada. Pero por fin Gezu estuvo en la nieve.
La idea era ir, verla, jugar, tirarnos en trineo pero al final tomó hasta una clase de snowboard! Como iba a decirle que no!

sábado, 25 de febrero de 2012

Visita al hospital

Imagino que por suerte, Gezu no había pisado nunca un hospital, hasta hace 2 días. Me dijo: "Quiero ir a ver al papa, yo nunca he estado en un hospital!" (como si fuera una aventura). Pero ver a papá con un tubo de drenaje y una vía en el dorso de la mano no le ha parecido muy agradable.
El jueves Antonio tuvo un pequeño percance con la moto, pequeña caída (ni siquiera iba a 10 km/h) que le hizo caer con tan mala suerte que ha sufrido una lesión en el codo de la cual le tuvieron que operar ayer mismo.

Y aquí estamos, ingresados y con todas las molestias que esto supone, sobretodo para él, con sus dolores, su incomodidad para todo, la baja, la posterior rehabilitación, etc.
El jueves al ir a recoger a mi hijo al cole le expliqué lo que había sucedido y allá que fuimos a hacer visita turística a un hospital y con un dibujo improvisado en cinco minutos para que papá se alegre y se mejore pronto. Sin embargo, teniendo en cuenta que se iba a quedar un par de días a dormir con sus primos lo demás es secundario, está encantado de la vida, aunque deseando que papi vuelva a casa.

Y ahora que yo descanso de hijo (a veces me lo comería para hacerle desaparecer, jeje) le echo muchísimo de menos. Y los dos ratitos que ha venido de visita he aprovechado para achucharlo bien, cosa que no puedo hacer a menudo porque es imposible tenerlo quieto entre mis brazos ni un solo minuto.
Y mañana, cuando vuelva conmigo a casita, volveré a aprovechar el momento en que se le pase el enfado por no quedarse más con sus primos, para achucharlo un poquito más.

Pero ahora voy a ocuparme de mi otro niño porque, aunque no lo puedo achuchar, sé lo que es estar en la cama de un hospital con una operación de este tipo y con el agobio y las molestias que eso supone.


Por cierto, Gezu dice que él nunca quiere tener una moto... ya se lo recordaré!!!



martes, 14 de febrero de 2012

CI positivo

Ya hace días que recibimos la carta de confirmación de nuestra renovación del CI. Hasta ahora no he tenido mucho tiempo para escribirlo aquí y, por qué no decirlo, tampoco muchas ganas. No sé por qué es, no se si por agotamiento o por falta de estructura en mi vida (últimamente me centré en una sola cosa y todo lo demás era secundario, ahora tengo que retomar mi vida y ordenar prioridades nuevas... y cómo me cuesta!).
En realidad hay un montón de cosas de las que podría escribir, un montón de cosas nuevas que explicar, de alegrías, de dudas, de reflexiones, pero tengo la sensación de auténtico caos en mi cabeza.
Nos tomamos esta nueva espera con mucha paciencia, con muchísima tranquilidad; creo que va a ser a Gezu a quien le cueste más. Se pasó el domingo entero dándole vueltas a la frase "Cuando venga el hermanito o la hermanita..."; dice que quiere que venga ya, que quiere que sea un hermanita, que si va a ser más grande o más pequeña, etc... a él le va a costar...
Yo, aunque con paciencia, es una etapa que afronto desde otro lugar que la primera vez. No tengo prisa pero sí imagino si ya estará en el mundo y en qué condiciones estará, cosa que no me ocurrió la vez anterior. Aunque pensaba en él lo hacía de otra manera y aunque tenía muchas ganas de afrontar la gran experiencia de la maternidad no sabía lo que era, ahora lo sé y esto me hace sufrir un poco más por él o ella. También por mí, por si sabremos hacerlo bien, por Gezu, por si se adaptará y lo/a querrá tanto como yo deseo que lo haga. Ahora siento todas estas responsabilidades más de cerca y pienso en qué herramientas tengo para ser una buena madre para mis dos hijos. Realmente no tengo miedo pero si siento una gran responsabilidad sobre mí.
En fin, yo sigo con mis reflexiones y ordenándome, ordenando mi vida...

lunes, 30 de enero de 2012

Después de la tormenta...

...y en eso estamos. Recuperándome de unas Navidades y un mes de enero agotadores. Y ahora lo puedo decir y gritar con la boca bien grande, que como me dijo el sábado mi cuñado (que trabaja en publicidad) no basta con alcanzar metas y logros, además hay que contarlo!
Pues allá voy. Ya he terminado la carrera!!!!!!!!!!!!! Después de años trabajando, de sufrimiento, de creer que no terminaría, de no ver el final, de estar a punto de terminar y no poder... de este último mes en el que he acabado exhausta y, además, de esta última semana con los nervios por la presentación... todo ha valido la pena.
En el momento de la presentación tenía preparado un gran discurso para los agradecimentos, pero no pude articular palabra en ese momento así que aprovecho ahora para escribirlo aquí.
Comencé la carrera en un momento de mi vida difícil, muy difícil. Y me lo propuse como un reto personal, vital. Si era capaz de alcanzar esa meta sería capaz de todo. Necesitaba un reto así y, sobretodo, despojarme de una temporada (años) de dolor y soledad profundos. Estaba además de vuelta a casa de mis padres y me sentía fracasada. Ellos fueron los primeros que me animaron y me apoyaron para que comenzara a estudiar a mis 30 años de edad y sin futuro. Por eso les agradezco profundamente ese primer apoyo. Al principio de estudiar comencé mi relación con Antonio y juntos hemos pasado muchas cosas, muchos momentos, algunos que imaginareis (e incluso sabeis) y otros que no se explican, pero que están. Él me ha ayudado siempre, me ha reñido incluso cuando no he tenido ganas de estudiar. Él ha sido mi apoyo más fundamental y mis muletas metafórica y realmente cuando me rompí el ligamento de la rodilla y me operaron... no sólo me llevaba a la Universidad a diario, sino que me regalaba su ayuda constante, hasta para ducharme. Las palabras se quedan cortas pero GRACIAS, GRACIAS y GRACIAS. El tiempo continuó pasando y decidimos ser padres de esta manera tan especial y tan difícil también. Y nuestro hijo llegó. Gezu ha sido mi motor, mi inspiración, mi motivo para terminar. Aún cuando he tenido que dejar de lado la uni en ocasiones porque me pedía que no me marchara de su lado, en ocasiones porque era yo quién no podía separarme de él. He seguido caminando en una sola dirección, porque tengo el completo convencimiento de que una madre es un ejemplo, porque mi hijo me observa, me observa y aprende, y porque quiero ofrecerle el mejor futuro que pueda ofrecerle. Tenía que seguir adelante hasta el final.
Y a otras personas de la Universidad, por supuesto, les debo muchísimo pero ellas ya lo saben.

Ufff, qué camino más largo y más difícil, cuánto!

Y el día 11 de enero entregué por fín el proyecto final de carrera y lo presenté al viernes pasado, 27 de enero. Ensayé la presentación infinitas veces, no necesitaba una notaza pero no quería decepcionar, ni decepcionarme... El momento llegó, defendí mi proyecto y escuché la nota de mi proyecto final de carrera tras la deliberación del tribunal. Al llamarme al interior del aula de nuevo dijeron: "Tienes un 10 con matrícula de honor".
No hay mucho que decir. No podeis imaginar la alegría, la satisfacción y la sensación de que todo tiene su recompensa. Yo no sé si el trabajo dignifica, pero desde luego sí lo hace un buen resultado después de un trabajo extenuante.
Y como dice mi cuñado, no basta con haber obtenido esa matrícula de honor. Además tengo que contarlo!!!!!!!

Ya soy Ingeniera Técnica Industrial en Química Industrial.


miércoles, 4 de enero de 2012

MUCHÍSIMAS FELICIDADES GEZU!!!!


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