lunes, 30 de enero de 2012

Después de la tormenta...

...y en eso estamos. Recuperándome de unas Navidades y un mes de enero agotadores. Y ahora lo puedo decir y gritar con la boca bien grande, que como me dijo el sábado mi cuñado (que trabaja en publicidad) no basta con alcanzar metas y logros, además hay que contarlo!
Pues allá voy. Ya he terminado la carrera!!!!!!!!!!!!! Después de años trabajando, de sufrimiento, de creer que no terminaría, de no ver el final, de estar a punto de terminar y no poder... de este último mes en el que he acabado exhausta y, además, de esta última semana con los nervios por la presentación... todo ha valido la pena.
En el momento de la presentación tenía preparado un gran discurso para los agradecimentos, pero no pude articular palabra en ese momento así que aprovecho ahora para escribirlo aquí.
Comencé la carrera en un momento de mi vida difícil, muy difícil. Y me lo propuse como un reto personal, vital. Si era capaz de alcanzar esa meta sería capaz de todo. Necesitaba un reto así y, sobretodo, despojarme de una temporada (años) de dolor y soledad profundos. Estaba además de vuelta a casa de mis padres y me sentía fracasada. Ellos fueron los primeros que me animaron y me apoyaron para que comenzara a estudiar a mis 30 años de edad y sin futuro. Por eso les agradezco profundamente ese primer apoyo. Al principio de estudiar comencé mi relación con Antonio y juntos hemos pasado muchas cosas, muchos momentos, algunos que imaginareis (e incluso sabeis) y otros que no se explican, pero que están. Él me ha ayudado siempre, me ha reñido incluso cuando no he tenido ganas de estudiar. Él ha sido mi apoyo más fundamental y mis muletas metafórica y realmente cuando me rompí el ligamento de la rodilla y me operaron... no sólo me llevaba a la Universidad a diario, sino que me regalaba su ayuda constante, hasta para ducharme. Las palabras se quedan cortas pero GRACIAS, GRACIAS y GRACIAS. El tiempo continuó pasando y decidimos ser padres de esta manera tan especial y tan difícil también. Y nuestro hijo llegó. Gezu ha sido mi motor, mi inspiración, mi motivo para terminar. Aún cuando he tenido que dejar de lado la uni en ocasiones porque me pedía que no me marchara de su lado, en ocasiones porque era yo quién no podía separarme de él. He seguido caminando en una sola dirección, porque tengo el completo convencimiento de que una madre es un ejemplo, porque mi hijo me observa, me observa y aprende, y porque quiero ofrecerle el mejor futuro que pueda ofrecerle. Tenía que seguir adelante hasta el final.
Y a otras personas de la Universidad, por supuesto, les debo muchísimo pero ellas ya lo saben.

Ufff, qué camino más largo y más difícil, cuánto!

Y el día 11 de enero entregué por fín el proyecto final de carrera y lo presenté al viernes pasado, 27 de enero. Ensayé la presentación infinitas veces, no necesitaba una notaza pero no quería decepcionar, ni decepcionarme... El momento llegó, defendí mi proyecto y escuché la nota de mi proyecto final de carrera tras la deliberación del tribunal. Al llamarme al interior del aula de nuevo dijeron: "Tienes un 10 con matrícula de honor".
No hay mucho que decir. No podeis imaginar la alegría, la satisfacción y la sensación de que todo tiene su recompensa. Yo no sé si el trabajo dignifica, pero desde luego sí lo hace un buen resultado después de un trabajo extenuante.
Y como dice mi cuñado, no basta con haber obtenido esa matrícula de honor. Además tengo que contarlo!!!!!!!

Ya soy Ingeniera Técnica Industrial en Química Industrial.


miércoles, 4 de enero de 2012

MUCHÍSIMAS FELICIDADES GEZU!!!!


6