viernes, 21 de septiembre de 2012

La vuelta al cole

Ya acabaron las vacaciones... las ansiadas vacaciones para algun@s y las nada esperadas para otr@s, entre ellos, mi hijo. Han sido unas vacaciones largas, larguísimas, con días maravillosos de salidas y playa y días eternos, que nunca acababan. Y es que entretener a un niño solo, durante 12 o 13 horas al día y día tras día, es muy difícil, al menos para mi.
Pero por fin volvimos a la rutina. Y ayer tuvimos la reunión de inicio de curso, conocimos la clase de nuestros hijos y pude charlar con su profesora... Y ahí va el motivo de mi entrada:

Hace ya más de una semana que comenzaron las clases. El segundo o tercer día ya le comenté a su tutora que necesitaba hablar con ella durante sólo 5 minutos (por un tema que tenía que compartir con ella necesariamente y además casi de manera urgente) pero después de una semana sin que me diera "cita" (una cita de 5 minutos) tuve que aprovechar la reunión para quedarme al final y abordarla, directamente. Hablamos y le expliqué lo que necesitaba que supiera y me comunicó lo que yo necesitaba saber. Y en toda esta conversación sobre los avances de mi hijo, su futuro y su pasado me hizo un comentario que, aunque no es la primera vez que oigo, me indigna inmensamente. Y lo que más me indigna y me preocupa es la poca formación de algunos profesores y profesoras en este campo (y digo algunos porque la que tuvo el año pasado era una chica bastante formada, profesional y sensible para comprender en esencia muchas cosas difíciles de explicar). En fin el comentario fue el recurrente "Qué suerte ha tenido". Y yo me pregunto ¿suerte? ¿de qué exactamente? ¿de ser arrancado de su entorno cultural y biológico sin ser consultado? ¿de tener que asumir, sin comprender, que su familia es otra que no conoce? ¿de haber tenido que pasar meses en casas de acogida sin besos, sin amor y sin toda la atención emocional que todas las personas, y sobretodo los niños, merecen y necesitan? ¿de qué? La suerte hubiera sido no tener que ser dado en adopción, la suerte es poderte desarrollar y crecer preferiblemente al lado de la familia biológica, de tu madre, tu padre y/o tus hermanos biológicos y no tener que preguntarte cada día por qué te dieron en adopción. Suerte sería no tener que preguntarte cómo estará esta otra parte de tu vida y no tener que repartir tu amor y gestionar esa dualidad amor-culpa que puede producir a una persona adoptada el sentir amor por dos familias y sentir que las traicionas, a las dos...

En fin, no quiero victimizar a mi hijo, intentaré no hacerlo nunca, pero tampoco puedo ni quiero obviar lo que puede haber supuesto y lo que puede suponer para el resto de su vida el haber vivido unas experiencias tan duras a tan corta edad.

Amo profundamente a mi hijo, tanto, que desearía que jamás hubiese tenido que vivir esta experiencia.

Y así le respondí a su profesora... no, no ha tenido suerte...

PD: por cierto también dijo "yo también tengo una sobrina morenita". Jajaja!!! ¿Morenita? Mi hijo es negro, no es morenito. Esos eufemismos me repatean.

6 comentarios:

Samaiaui dijo...

Los profesores se forman, pero está claro que no para la sensibilidad al hacer comentarios.

Estoy de acuerdo en que eso de "la suerte" es muy relativo. Sí es verdad que seguramente nosotros les daremos más medios para el estudio y más cosas materiales. Pero, todo el no ser abandonado por tu familia, tu primera familia... eso habría sido más suerte. Tal como lo explicas es lo que pienso también.
Pero eso la gente de la calle no lo ve.
A mí también me lo han dicho muchas veces, incluso que hacemos una buena obra y estupicedes similares.

en fin...

un beso

María J. dijo...

Bueno Lyd, vuelta a cole y a las relaciones sociales a las que tarde o temprano hay que acostumbrarse, porque creo que será así toda la vida. Así que paciencia.

Un beso,
María J.

elenamorata dijo...

Morenito??? Jajaja.... por que a la gente le cuesta tanto decir lo q es? Tan mal les hace sentir decir lo evidente? Por lo visto si... Son cosas q supongo existiran siempre...
Nos toca a nosotros hacer la labor pedagogica.
Que vaya muy bien el nuevo curso!

J. Blas García dijo...

Querida prima,
No es cuestión de los profesores, si no de la sociedad completa.
La diversidad es difícil de comprender y más difícil de abordar. Imagínate lo que sucede con un niño Dawn o ciego, o con una niña con cáncer, o, simplemente con un niño hiperactivo o con déficit de atención. No te canses nunca de explicarle a la gente lo que piensas, lo que sientes en el momento justo que sucede, sin enfadarte, porque (y esto es lo importante) si lo haces delante de tu hijo, le irás dotando de competencia interpesonal y social y de las habilidades sociales para desenvolverse en esos momentos cuando esté solo, que va a necesitar durante, lamentablemente, toda su vida.
Un besazo para los tres.

Lyd dijo...

Gracias, primo. Sé que es cuestión de la sociedad en general, pero yo creo que hay ciertos sectores, y más en los relacionados con niños, en los que debería haber no sólo una formación más completa desde los lugares propios en los que se recibe esa formación (Universidad, por ejemplo) sino desde uno mismo, desde la propia vocación. No entiendo que una persona que se dedica a tratar con niños (niños con todos esos problemas o características de las que hablas) no se preocupe por formarse, informarse o al menos tener la suficiente sensibilidad para abordar ciertas cuestiones.
Y sé que que hay personas que sí lo hacen porque son grandes profesionales y personas sensibles... pero por desgracia, tengo que lidiar con profesionales que, para mí, no están a la altura.
Otro besazo para vosotros. Tengo muchas ganas de veros!

annuska dijo...

Hola. Ahora k leo tu entrada estoy totalmente de acuerdo. Lo de la suerte me lo soltó mi prima al conocerla y como había com fianza le dije mas o menos lo o dices. Me dio la razón y me dijo k ella, desde fuera, nunca lo había visto así.

Yo también tengo una hija morenita jajaja no saben como clasificarla: los negros creen o es negra, los indios creen k es India, los gitanos creen k es gitana... Sospecho k será una mezcla de alguna de las tres cosas, o no. Pero siempre intentan clasificarla en algún grupo étnico. Es como cuando ves un perro mezcla y preguntas la raza. Me saca de quicio.

Me alegra descubrir tu blog. Tenemos muchas cosas en común.